jueves, 29 de noviembre de 2007

Jueves

Ella está afuera en la calle, repartiendo sonrisas entre la gente. Él está solo en su casa, con la cara hundida en las manos, deseando que alguien vaya a buscarlo. Ella es todo lo que el mundo espera. De él nadie espera ya nada. Su teléfono nunca deja de sonar. Él cree que cualquier ruido podría ser una llamada. Ella se ríe de sus intentos de suicido. Él quisiera no llorar en los velorios. Ella presume que siempre ha obtenido el corazón que ha querido. A él apenas le queda un pedacito para sí mismo. Ella siempre se está yendo. Él no va a ningún lugar. Ella usa su libertad como un prendedor en el pelo. Él puso precio a su libertad y nadie se la quiso comprar. Ella quiere que esté loco por ella. Él quisiera saber quién es él cuando ella no está, cuando él desaparece.

No hay comentarios: