jueves, 30 de julio de 2009

¿Seguro quieres tu rocanrol?

Incluida en el álbum T.N.T. que AC/DC publicó en 1977, “It’s a long way to the top” debe ser una de las rolas más auténticas sobre los rigores que impone pertenecer a una banda de rocanrol. Credibilidad fundamentada en que a diferencia de la mayoría de las canciones que se atreven con el asunto, la letra lacónica escrita por el gritante Bon Scott –muerto por la patria- sortea lloriqueos que sólo corresponden a las celebridades –que sólo ellas entienden y sólo a ellas les perdonamos– ahorrándose las formalidades para llegar al meollo del asunto.

Como para cualquiera, el meollo del asunto estriba en ganar para la papa nuestra de todos los días. Empezamos en una carretera rumbo a la tocada. Pronto nos damos cuenta que no viajamos con una banda consagrada, sino con uno de esos grupetes de provincias, recién salidos del garage, tocan donde les paguen la gasolina, la chela y a veces ni eso. Esto lo sabemos prácticamente sin mediar descripción. Nada de juicios de valor, puros datos duros: se los tranzan (“gettin’ robbed”), se los madrean (“gettin’ beat up”), se gana mal (“underpaid”), pero todo lo compensa la oportunidad de llevar la irresponsable vida del rocanrolero, donde siempre puedes pretextar gajes del oficio para andar hasta la madre. Es más difícil de lo que parece, chavos, tocar en una banda de rocanrol. Cada verso breve entregado de un solo golpe, con la rudeza de un hombre dedicado a picar piedras o echar paladas de las mismas sobre un cadáver en un hoyo. El único rastro de emoción –indeterminada-, eso sí, bien distinguible: la voz de alto octanaje de Scott servida sobre uno de los riffs frenéticos marca de casa de los hermanos Young.

Una de las prerrogativas que más envidiamos en las estrellas de rocanrol, la libre disposición de su lujuria, desprovista del ornamento sentimental que habitualmente le acompaña pierde atractivo, adopta el cariz de trabajo. ¿Conque muy cabroncito? A ver intenta convertir ese frenesí en tu forma de vida: “Si crees que las aventuras de una noche son fáciles/prueba tocar en una banda de rocanrol”. Eso es lo más cercano a un enunciado que hay en la canción, el resto son palabras apenas articuladas entre sí, abandonadas a su significado adquieren un peso específico a tal grado devastadores que la siguiente estrofa basta empezarla con una escueta mención -“Hotel, motel, make you wanna cry”- para mandar el escalofrío por la espalda que tantas power-ballads embarradas de melcocha fracasan en recrear. No cunda el pánico: apenas asoman la cabecilla, los sentimientos reciben el merecido mazazo de conejo suelto en huerto de zanahorias. Cuando por fin aparece el sexo femenino en el horizonte, ocurre sin el glamour de las groupies que dejan a la estrella ahogada en su fama ni con la cursilería de la amada que espera el regreso de la gira. Estas son mujeres parecidas a las de Bukowski, que se venden más caro de lo que valen. Nada de supermodelos. Simples necesidades cubiertas. Mujeres que te recuerdan que estás envejeciendo. Con mayor economía en el lenguaje que Bukowski, Scott logra una ambigüedad que irreversiblemente se decanta por el tono fúnebre, para colmo amplificado por uno de los mejores usos dados a unas gaitas en una canción de rocanrol.

Si desarmamos su ritmo endurecido, la electricidad hiperquinética, los coros a medida de estadio –algo que ya hizo Susana & the Magical Orchestra en su contrastante versión a base de armonio, órgano de iglesia y voz en su álbum Melody Mountain de 2006-, esta sensación fúnebre es lo único que prevalece frente al esqueleto de “It’s a long way to the top”. Bajo su apariencia de épico hedonismo rocanrolero, retumba en realidad la voz del augur que severo nos advierte de un punto a partir del cual avanzamos bajo nuestro propio riesgo, donde los dioses ya no cuidan de nuestra fortuna. Si alguien puede reclamarlo como himno, esos serían los hatos de músicos que rebotan por los bares del mundo compartiendo anécdotas a cambio de una copa como la que Neil McCormick cuenta en el libro Killing Bono, insigne crónica de la derrota en el rock: personajes que pasan noches desvelándose con tal de sacar las armonías vocales de “Bohemian Rhapsody” nota por nota y cuando van al concierto de Queen ven al idolatrado grupo desaparecer en el momento crucial dejándole el escenario a: ¡una grabación! Eso es rocanrol… y también la razón por la que los asesinos seriales raramente muestran arrepentimiento: para ellos fue sólo un día más de trabajo.

Tigre en la corte

Parsimoniosa y casi a punto de llevarse la delicada boquilla a los labios excepto porque no se permitía fumar, dijo: “El error que cometió, estimado caballero, es jugar con fuego y quemarse”. Ahora, yo ignoro la alta sabiduría de los volúmenes que ha leído vuestra eminencia, pero ¿qué no es donde estriba lo espectacular del acto? Yo como cualquiera de los animales amaestrados del pueblo tengo los costados marcados de negro por cumplir el deber que me han marcado de atravesar los aros en llamas, nunca se me habría ocurrido que el acto valiera por evitar las quemaduras –bestia y domador tienen claro que es imposible-, sino por acabar en ascuas. ¿No fue así como se construyó este reino pasado mucho hierro y fuego, conteniendo la fascinación enfermiza de los hombres por incendiarse unos a otros si es necesario con tal de ver cosas arder? Por eso las bestias tememos naturalmente a ese resplandor. Vos me condenáis como si mi arrepentimiento precediera el delito y no derivara del mismo. No reparáis en que me entrego por que sólo así podré contenerme de cometer idéntido crimen. Y por eso, aunque vuestra sentencia sea justa, las acusaciones que le dan sustento son falaces.

Lo bueno es que para los que no tenemos tiempo de leer, siempre estarán las canciones (de rocanrol, por supuesto...)

miércoles, 29 de julio de 2009

Dinosaurio pequeñín

Para ponerse de buenas. Jonathan Richman nos enseña cómo se baila el dinosaurio...

martes, 28 de julio de 2009

Backup

De cabeza
Hechos bolas
¿No ve que por ahí se me escapa la fantasía?
¿Esta generación le parece más salvaje que las de antes?
No más salvaje, pero seguro más triste
Las cebras le robaron su tapiz de rayas a los tigres

Señorita, si no lo entiende por las buenas,
¿qué medidas corresponde tomar ahora?
Le he pedido por todos los medios que abandone
Mis pensamientos. Y usted se empeña en seguir
prendiéndoles fuego. Ya no me alcanza...

¿Qué será de mí con todas las deudas que tengo?
Mis acredores me roban el sueño
Con el termostato bajo cero
Colgado de un gancho
Abandonado en un contenedor inmenso
Como res que estrenó el matadero
Hecho bolas
De cabeza

domingo, 26 de julio de 2009

La cumbre

Llegué a la cima de la montaña. Solo. La gente que me convenció de venir hasta aquí, quién sabe dónde estará. Hablando de algún teléfono satelital para presumir su triunfo. Yo no tengo nadie a quien presumirle. A mí en cuanto me dijeron que esta jornada no la emprendía cualquier hombre, me monté a la caravana. Y ahora estoy solo en la cumbre. Y ¿saben qué? Es horrible. Con el viento que pica como agujas. Sentarte aquí a ver cómo transcurre la monstruosa armonía del mundo en tu ausiencia. O ni siquiera a ver el mundo. Porque todo lo tapa la nieve. Y todavía con el desasosiego. Porque falta bajar. Todo estaría bien si te quedaras ahí, a esperar que la nieve enterrara tu recuerdo. Pero, claro, si no bajas, qué chiste tiene. Falta lo de bajar y encontrarte a un montón de gente que va a preguntarte ¿qué se siente estar allá arriba? Como si la respuesta fuese a gustarles o pudieran entenderla. Estar arriba es como pegarte un tiro. Te la pasas afanándote en subir hasta que chocas con el techo, despostillas el vitral, y la manera más graciosa de pedir disculpas es rodando por las escaleras. Hasta abajo. Y todo por la banderita. ¿Quién recordará la banderita? ¿Cuánto durará en pie? Un monito mal bordado. Un golpe seco. Fop. Con la cabeza en el suelo. Sí, qué chingón estar en la cumbre, pisar donde nadie ha pisoteado antes. Lo único es la blancura. La blancura de la nieve…

jueves, 23 de julio de 2009

Obturador

Paralizado un instante
Un pasajero reflejo
en la esmeralda de tu parábola.
Desaparece. Como las cúpulas, ruinosas
En eterna remodelación e intacta dignidad
que remanga la tiniebla veneciana.
Me quemaría el rostro si aceptara su invitación
A ver qué se siente amanecer enredado en su cabello
Como cicatriz fresca
sus labios rosa irreal asoman un halcón tambaleante
con miedo al primer vuelo
por qué no lo suelta de una vez
Por qué no rayonea el crepúsculo.
Ya simplemente que hablemos el mismo lenguaje
Parece un milagro bastante abominable.

Con qué sistema holístico-decimal
Diagramo los planos de la colonia
que me mandaron levantar en un cuello elegante.
Me quita el sueño saber que belleza como la suya
Anda suelta por las calles de la ciudad.
Hace que me sienta como héroe de historieta.
El futuro de la humanidad está en mis manos.
Debe haber alguna manera de contenerla
Antes que alguien salga lastimado.
Antes que cause la ruina del mundo.
Antes que termine la tortura
confieso mi fidelidad a la ceguera.

O para siempre ser el gato encomendado
a buscar locaciones donde comer uvas;
el marco alrededor de la foto de tus días felices,
antes de darte cuenta lo perdida que andas,
que nadie va a pagarte el boleto de autobús a casa.

Cuando por fin coincida tu agenda con la mía
Prometo llevarte a Zagreb
Conozco el cementerio ideal
donde pasar nuestro día de campo.
Perfecto.

domingo, 19 de julio de 2009

El separador

Del nuevo libro de Graham Swift, "Making an Elephant", en versión del eRRe:

Todos los libros que te propusiste leer.
O releer o probar de nuevo,
Habiéndolos probado hace mucho tiempo y fracasado:
Descansan ahí, desdeñados, en tus estantes.
Y un mojado fin de semana lo alcanzas,
El lomo viejo y arrugado de una edición rústica y te sientas,
Pero antes de empezar algo te detiene:
El boleto de autobús que cae de la página treinta y uno.
Un boleto, amarillento y quebradizo
Como las páginas mismas.
¿Y qué es lo que haces?
Te pones a leer el boleto, no el libro,
Maravillado por su extraña Historia,
La historia que parece querer contar.
Ya no hacen boletos de autobús así
Ni a ese precio . Te preguntas cuál
Habrá sido el viaje por tan ficticia tarifa.
¿De dónde a dónde? ¿Y cuándo?
Pero sobre todo te rompes la cabeza preguntándote
Quién habrá sido la persona
Que compró este boleto y en lugar de
Destruirlo de cualquiera de las formas acostumbradas
Con los boletos de autobús, lo deslizó casual
Pero irrevocablemente, como mensaje en una botella,
Entre las página de una novela que nunca se volvió a abrir.
Te pierdes en el boleto de autobús, te olvidas del libro.
Sabes, por supuesto, que dicha persona debiste ser tú.

domingo, 5 de julio de 2009

Give me the beat boys...

...and free my soul
I want to get lost in your rock and roll
and drift away...




¿Quién puede no enamorarse de esta excelsa rola que en un puñado de sencillas estrofas y acordes encierra el sentido de la vida... al menos como la concibe el eRRe?

sábado, 4 de julio de 2009

¿Twitter?

Apenas ayer el eRRe estuvo a punto de poner un post criticando a los que se pasan cada minuto posteando en Twitter... Hoy debe decir que los entiende: quisiera comunicarles los sentimientos que se despiertan con cada nueva rola que pasan en E Street Nation -y me cae que son sentimientos bien chingones-, ojalá todas las otras cosas que le pasan le parecieran tan emocionantes...

¡Salud!

So say goodbye...

...it's independence day
All boys must run away come independence day
So say goodbye it's independence day
All men must make their way come independence day...





Cuatro horas escuchando E Street Nation en Sirius (por lo menos le faltan cuatro más) y ya le parece al eRRe la mejor estación de radio que haya escuchado en su vida.

Anoche el eRRe debió haber estado en este concierto...

...que Bruce Springsteen brindó en la Commerzbank-Arena, de Frankfurt, Alemania. Por razones que al respetable realmente no le interesa conocer, esta vez -igual que la anterior- no pudo ser. Tal parece que el destino se empeña en impedirle asistir al toquín tras el cual podría morir tranquiliamente (¿promesa de vida eterna?). Dentro de lo malo dos consuelos: que hoy transmiten por lo menos una parte en la estación que Broooooce y la E Street tienen en Sirius Satellite Radio, por lo que el eRRe ya se inscribió para su pruebota gratis de 7 días -con uno le bastaría- y que, bueno, no tocaron "Thunder Road", probablemente su canción favorita de la historia... Pero a quién quiere engañar, lo cierto es que se reventaron muy buen repertorio incluyendo algunas favoritas como "The Ties That Bind", "Hungry Heart", "Because the Night", "Factory", "I'm Going Down", "Jungleland" y "Bobby Jean". Chéquenlo...


Badlands

Adam Raised a Cain

The Ties That Bind

My Lucky Day

Outlaw Pete

Hungry Heart

Working on a Dream

Seeds

Johnny 99

Factory

Something in the Night

I'm Goin' DownRamrod

Trapped

Because the Night

Waitin' on a Sunny Day

The Promised Land

Point Blank

The River

Kingdom of Days

Lonesome Day

The Rising

Born to Run

* * *

Hard Times

Jungleland

American Land

Bobby Jean

Dancing in the Dark

Twist and Shout

viernes, 3 de julio de 2009

Hoy hace 40 años...

...el mejor Rolling Stone no salió de la piscina...

No lo juzguen tan duramente...

"De niño me ponía a tocar mi guitarra

deseando algún día llegar a ser como él

Pero hoy he cambiado de manera de pensar

Decidí que no me quiero morir

Pero fue un día normal para Brian

El Rocanrol es así

Fue un día normal para Brian

Un hombre que todos los días se moría "

-Pete Townshend

Al cuarto día, el sueño regresó:

No hay tristeza o jolgorio que lo aguanten, luego de tres días de hachazos de insomnio, el cuerpo inevitablemente cae (a menos que estén construyendo algo arriba de tu cuarto de hotel, que es lo que le pasó al buen E de los Eels). Primero soñó una reunión con los amigos, todo como de costumbre la chela y la cábula, lo más extraño resultaba enterarse que la esposa de uno de ellos era adicta a la cocaína aunque nadie se lo hubiera sospechado. Terminaban en un estacionamiento ampliando la reunión con una variedad de cuates que no veía desde la secundaria y la prepa, todos tirándole muy buen pedo, las únicas personas que no le hablaban eran las únicas dos mujeres presentes, una ya sabía por qué, a la otra no la notó hasta que iba saliendo del estacionamiento porque tenía que tomar un camión en Veracruz (a eso se debía la reunión), qué raro fue verla ahí. Despertó, pero pronto volvió a dormir. Soñó que estaba en una orgía con esas mismas dos mujeres: la que hace mucho no ve y la que probablemente no volverá a ver desnuda fuera de un sueño. El sueño terminaba con esta última dándole la morena espalda -estaban en un cuarto de hotel a la orilla del mar- y metiéndose al baño, lo cual no dejaba de ser una mala nota, pero bueno, ¿quién se puede quejar de soñar con una orgía? No vio el reloj, pero seguro eran cerca de las seis, ya se oía a los pájaros trinar, aunque afuera seguía oscuro. Tenía que irse a trabajar, pero se empeñó en dormir un poco más. Entonces todo se vino abajo. Soñó que se despedía de la mujer que probablemente no vuelva a ver desnuda, se metía al baño a lavarse los dientes y por el espejo la veía besando a X -no un besito y ya, uno de esos besos donde su lengua se vuelve dulce de leche. Sabía que no debía regresar ni decir nada, pero aun así lo hacía y queriendo mostrar la cara más despreocupada decía "ajajá, no que ustedes no se besaban". Ella con la misma despreocupación le respondía "si yo te dije que nos dábamos nuestros besitos". X se notaba nervioso, se limpiaba la boca, se hacía para atrás. Ella abrazaba al soñador, se metía al baño con él, le metía la mano por debajo del pantalón y luego se bajaba sus propios pantalones para sentarse en la taza del water. Adonde sea que fuera él, se veía que ella lo iba a acompañar. El soñador estaba desconcertado, no sabía si sentirse feliz o abatido. Entonces despertó, se recriminó por haber querido esos minutos extra de sueño y finalmente se puso a trabajar... O eso dice.

jueves, 2 de julio de 2009

Efectos de tener seis horas de sueño en tres días:

Anoche mientras creía que no dormía el eRRe vio esto: Que de niño había conocido la casa del artista plástico Vlady –tenía que escribir una entrevista sobre la exposición de autorretratos de este pintor para el día siguiente, o sea hoy; analizando el pasado no es tan estrafalario que en efecto de niño hubiese conocido la casa del artista. Había una escultura de un charro –totalmente kitsch- que en el ala del sombrero tenía escrito “esta es la casa de Vlady cabrones” y la cara era idéntica al del pintor –una especie de hermano perdido de los hermanos Marx. Creo que la que me había llevado allí era… Ella… pero en cuanto entramos a la casa y el eRRe se enredaba en sus recuerdos… Ella… inmediatamente dejaba de dirigirle la palabra. Lo curioso era que el sombrero charro se podía quitar y al hacerlo se abría un pasadizo secreto, como ese que llevaba a la cueva de Batman en la serie de los cincuenta o sesenta… Ella… entraba, pero el eRRe no se atrevía a dar un paso admirando la casa recargada de ornamentos. En la especie de Baticueva resulta que estaba el taller de Vlady quien esperaba sonriente en una de las cabeceras sin ocultar uno solo de los días de putrefacción que han pasado desde su muerte… Ella… lo saludaba efusivamente con un beso en la mejilla, le acariciaba la desgreñada sien y se sentaba sonriendo a su lado como invitando al eRRe a entrar, aunque a partir de ese momento se mantuvo como témpano de hielo –sin saber a ciencia cierta si estaba soñando o no. Resulta que entre las asistentes al taller –de grabado, era de grabado- resulta que estaba su hermana E. quien también le sonreía aunque con una risa más mefistofélica, burlona, y acompañándola sus pachequísimas amigas. Todas sonreían –la ruiseña, que le llaman- dizque siguiendo las instrucciones de Vlady –al que por la falta de dientes a duras penas se le entendía lo que decía-, pero lo más que lograban era como esos gallitos de latón que venden en los mercados de artesanía, mientras Vlady lograba verdaderas obras de arte, y aparte de él… Ella… que sin salirse de su estilo grababa esas junglas pobladas de ojos a las que es tan afecta… En eso, por la espalda, aparecía la otra hermana del eRRe, CL, quien como energúmena le reclamaba quién sabe qué cosas hasta que en sus manos ponía dos plumones, uno negro y otro rojo, que el eRRe tomaba y manejando uno con cada mano, empezaba a rayar en su cara trazos sin rumbo pero verdaderamente hermosos, para sorpresa de todos, incluso para el eRRe, todos callaban y admiraban su destreza. Pero el eRRe sabía que eso no estaba bien, que debía detenerse, pero no podía. Entonces… Ella… era la única que lo notaba, la angustia –como el Capitán Angustia de la canción de Andy Chango-, discretamente le pedía un taxi porque sabía que era la única manera de detenerlo. Mientras el eRRe como en un trance seguía dibujando, realizando diseños cada vez más intrincados y extraños. Entonces el taxista, un chaparrito simpático, irrumpía en la puerta diciendo “señor, su taxi”… Ella… se levantaba de la mesa del taller y conducía al eRRe hasta el taxi como quien lleva a un desahuciado al loquero… Entonces despertó, aunque nunca sintió que estuviese soñando… Lo mejor es que no ha llorado, aunque según el E de los Eels no lloras sino hasta el cuarto día de insomnio… Aunque hoy estuvo a punto de hacerlo al cantar a capela la siguiente canción imaginada en la voz de Johnny Cash:

Desesperado, ¿por qué no recobras el sentido?
Has estado saltando cercas por mucho tiempo ya
Oh, eres un tipo duro
Sé que tienes tus razones
Pero estas cosas que te dan placer
Pueden lastimarte de alguna forma.

¿No sacaste la reina de diamantes, chico?
Te vencerá si tiene oportunidad.
Sabes que la reina de corazones siempre es tu mejor apuesta.
Ahora que a mí me parece que cosas buenas
Se han servido a tu mesa.
Pero tú sólo quieres las cosas
Que no puedes tener.

Desesperado
Ohhhh, no te estás haciendo más joven.
Tu dolor y tu hambre
Te están llevando a casa.
Y la libertad, ohh, la libertad
Bueno, esas son sólo habladurías de la gente.
Tu prisión es caminar por el mundo solo.

¿No se te enfrían los pies cuando llega el invierno?
No nevará del cielo y el sol no brillará.
Es difícil distinguir la noche del día
Y estás perdiendo todas tus altas y bajas
No es gracioso cómo el sentimiento se va
Lejos…

Desesperado, ¿por qué no recobras el sentido?
Bájate de tus cercas y abre la reja.
Puede que esté lloviendo, pero hay un arcoiris encima de ti.
Mejor deja que alguien te ame
(deja que alguien te ame)
Mejor deja que alguien te ame… ohh… hoo…
Antes que sea demasiado… tarde

miércoles, 1 de julio de 2009

Mexico City

Una vez caminando por un cementerio se tropezó con la felicidad, desde entonces acude al camposanto más cercano esperando repetir el accidente, pero sólo encuentra lápidas y la tristeza de los que aprenden a olvidarse de vivir...



Jack y Eddie están tendidos en mi cama
Volando alto como los espíritus de los muertos
Los vivos y los muertos
Los vivos y los muertos

Nuestra Señora de las Tristezas y la noche larga y oscura
¿Cuántas veladoras podría encender?
Por los vivos y los muertos
Los vivos y los muertos

¿Qué es esa columna de humo negro, Jack?
¿Es que el mundo está en llamas?
¿Qué es ese canto distante?
¿Es un coro celestial?
De los vivos y los muertos
Los vivos y los muertos

Pienso en ti, Jack, viendo la TV
Y empinándote tus chupes
Debería avergonzarte, debería avergonzarme
Pero cómo evitarlo cuando no hay otro lugar adonde ir
Mandé a Julie y a Billy a recorrer ese largo y difícil camino
En ese largo y difícil camino
En ese largo y difícil camino


Acabo de regresar de ciudad de México
Regresé al norte de Texas
Para descansar mi desgastada cabeza
Mi verdadero amor viene fresco del campo de batalla
Cosiendo a los moribundos y llevándose en carretillas a los muertos
Mi nene no soporta las peleas
Entre los vivos o los muertos

OooOoHooOhhHhhh. ¿Ugh ugh ugh? OOooO. Laaargooo camiiiinooo

¿Qué es esa columna de humo negro, Jack,
Es que el mundo está en llamas?
¿Qué es ese canto distante,
Es un coro celestial?
De los vivos y los muertos
Los vivos y los muertos
Los vivos y los muertos
Los vivos y los muertos
Los vivos y los muertos
Los vivos y los muertos