sábado, 29 de agosto de 2009

Deberías saber por qué

Qué bueno es habitar en un mundo donde Charly García sigue haciendo canciones. Y qué bueno es descubrirle cachetes y que ha dejado atrás la esquelética figura. "Deberías saber por qué" no tiene el sonido experimental (las loqueras, pues) que habían distinguido sus últimos discos ni es la apropiación de una canción ajena, ejercicio que Charly practica con singular entusiasmo. Tampoco es, hay que decirlo, un clásico inmediato. Pero es una buena rola, ni más ni menos, bien armadita, sencilla, tranquilita, con una letra entre frágil y desafiante como las que acostumbra Charly, donde dice cosas tremendas bajo un disfraz de dulzura. Al eRRe le encantó el manejo de los silencios, contrastando con el "che" que se vuelve grito hacia el final; una parte de la letra lo estremece particularmente: "Deberías saber por qué/Te vas... ahí nomás /Todos van hasta ahí nomás/Ahí nomás", qué huevotes de Charly escribir eso luego de las circunstancias que lo llevaron a la finca de Palito Ortega, donde hasta la fecha sigue recuperándose de los excesos generales, de la locura ordinaria a la que en algún momento hay que marcarle la raya. Y el video es delicioso. Si alguien no está convencido que es muy fácil sentirse bien teniendo una nueva rola de Charly García... debería saber por qué está equivocado.

jueves, 27 de agosto de 2009

Tarde con Sucesso (o carta a mi DJ)

Flashback. En un cuartito al fondo de una casa que albergaba oficinas. Por Mixcoac. No muy lejos de donde era el LUCC. ¿Qué calle era? Casi frente a un restaurante japonés con paredes de bambú que creo que todavía existe aunque sea en la decrepitud. Recuérdame dj Pit-UFO, ahí donde Sucesso velaba su arsenal para las fiestas: discos, consolas y tornamesas (las primeras “tornas” de cd’s que el eRRe vio en su vida). Una tarde como cualquiera de estas, más fría o más caliente, da igual. Grabamos algo para una clase de la universidad que empezaba diciendo “Crecer es doloroso”. Imagínense nada más el pleonasmo. Lo curioso es que para tan dramática sentencia, el recuerdo es súper divertido. Creo que nunca se los había dicho. Se acuerda mucho el eRRe ahora que tiene unos vecinos que ponen sonido para fiestas. Subiéndole a los discos, lo mismo de Siouxsie que de Paulina Rubio. Diciendo mamadas por el micrófono. Con el Rafa. ¿Quién más estaba? No importa. Cuando terminamos no me acuerdo cómo fuimos a molestar al workaholic que ondeaba con su luz solitaria en las oficinas. Nos cagamos de risa y sacar los coches en reversa fue un desmadre. Vendrían muchas otras veladas de Sucesso, como el reven del INHUMYC del que creo que acabaron echándonos o la del cierre de actividades que todavía recuerda una foto en el escritorio del eRRe. Platicamos de mujeres imposibles y música increíble. Las pendejadas de siempre. Tal vez bebimos. ¿Verdad que ahora ya casi nunca bebemos? El tiempo que hemos pasado sin vernos ya nos lo perdonará la desidia.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Podía volar

Sí, el eRRe también a los 19 o 20 años adoraba El lado oscuro del corazón. Se compró las obras completas –ni tantas- de Oliverio Girondo, que todavía disfruta como las palomitas que se comió el día que pasaron su película, y repetía a la menor provocación eso de “las mujeres que no saben volar ¡pierden el tiempo conmigo!”. La verdad es que no había tantas mujeres dispuestas a perder el tiempo con él y las pocas que pudieron intentarlo seguro corrieron despavoridas ante el discursillo. Hoy tras haberse saboreado más de una docena de veces el verso “Podía volar pero me iba todo mal", una de las rolas del disco En la cama con Anntona, el eRRe se acordó por qué ya no vuela. El frío que hace arriba, lo solo que te sientes arriba hace que termines prefiriendo viajar en tren. Al fin y al cabo se viaja bien. La verdad es que las mujeres que saben volar tienen escrito “Problemas” en la frente, pertenecen al linaje de Ícaro. Si por volar no hay bronca, la onda es a ver luego cómo te bajas. Y eso te emociona. Por un tiempo. Te divierte. Por un tiempo. Como en la película El odio: un hombre cae y se dice: “hasta aquí todo va bien, hasta aquí todo va bien”. Lo que importa no es la caída. Es el aterrizaje. Cualquiera puede volar, lo que pasa es que no estamos hechos para volar. Y no sólo es que te ocasione problemas en la chamba, "mal en el trabajo, mal con la novia" dice la canción. ¡Oh! ¿Pues entonces en qué quedamos, por qué entonces fue que empezamos a volar? Cuando la tierra firme nos sienta tan bien. Aquí tenemos comidas con los padres y cenas con los amigos, y chicas que no se escapan en globos, y un perro que te mueve la cola cuando vuelves de la lluvia, y sillones donde sentarte a leer sin marearte, y niños que no lloran por estar mareados, y jardines donde tirarse a besarse o conversar, y canciones de Louis Armstrong o Anntona (o los Punsetes) que lo han dicho todo antes y mejor que tú. ¿Para volar? ¡Todo el mundo tiene porno en casa! A ver si ustedes ya lo pasan... tampoco es que haga mucha falta.

sábado, 22 de agosto de 2009

El mejor video de todos los tiempos

El eRRe lleguó a los Replacements luego de oír las canciones que Paul Westerberg, el ex vocal, escribió para la película Singles, una de sus favoritas de todos los tiempos (por más chizy que les parezca). No es la manera más ortodoxa de conocer a la que –según cuentan- dependiendo las fases lunares y los mililitros de Jack Daniel’s en la sangre, podía ser la mejor o la peor banda que hubieses visto en un escenario. La manera más ortodoxa es poniéndose los audífonos para escuchar, Tim, el álbum donde viene incluida la rola con el mejor video de todos los tiempos: “Bastards of Young”. Como muchas de las canciones de los Replacements –y como su misma historia en el mundo de la música-, “Bastards of Young” habla de un puñado de chicos de basura blanca que buscan escapar de sus pueblos refundidos vía una banda de rocanrol y cuando están a punto de alcanzar el éxito… invariablemente la cagan, porque después de todo son un montón de chicos de basura blanca, que si se subieron al tren fue más por el chupe gratis que por el dinero -ni tan- fácil con el grito de batalla: “We are the sons of none, bastards of young!”. Es el mejor video de todos los tiempos porque no distrae tu atención la música, 3 minutos 36 segundos en que básicamente nos la pasamos viendo una bocina, primero en una toma cerrada que va abriéndos para revelar el modular, un manojo de elepés, las intrusiones ocasionales de la mano con un cigarro del chavo que puso el disco, el de los tenis que vimos al principio. La rola termina con un redoble de la bataca que se repite como si el disco estuviera rayado, lo que saca de quicio al chaval que se levanta y le da de patadas a la bocina protagonista del video. Para el eRRe dice montones de lo que trata la música de los Replacements y, también, del verdadero sentido de escuchar rocanrol, algo en lo que, por supuesto, la música es apenas un factor incidental. Fue una sorpresa no encontrarlo en Youtube. Por fortuna aquí sí lo tenían:


Replacements - Bastards Of Young - Funny videos are here

viernes, 21 de agosto de 2009

Déjame decirte algo...

"Sé que no volverás, no volverás, no volverás"... Esta pertenece al primer disco de Francisco Nixon Ella es perfecta, aunque igualmente recomendable es el segundo El perro es mío, donde lo perfecto es el disco...

jueves, 20 de agosto de 2009

Hoy le dijeron un súper disparate acerca de este blog al eRRe que -de nuevo- casi lo hace cerrarlo definitivamente. ¿Quizá sea hora de plantearse en serio esa posiblidad? Total, ahora sí ya nadie lo lee...

Otra del Jeffrey Lewis

Tienen que reconocer que por más miserables que parezcan, sus canciones al final siempre resultan esperanzadoras... Una esperanza medio extraña, cierto, pero esperanza ni más ni menos...




Si tuviera una chica en la novena avenida
Sé exactamente lo que ella haría
Vagaría de mañana viendo a las personas
Se encontraría alguien con mejor aspecto que el mío
Que contara mejores chistes
Y luego me dejaría
Y volvería caminando solo al Este

Novena, octava, séptima avenida
Ahora estoy cruzando Madison
Sollozando en Park Avenue
Sintiéndome mal en Lexington
Tercera segunda primera avenida
Rumbo al Este con el viento
Cruzo la FDR* hacia el río Este
Y me caigo

Y si tuviera una chica en la décima avenida
Sé exactamente lo que ella haría
Vagaría de día viendo a todos los tipos
Se encontraría alguien que leyera más libros
Y tuviera ojos más azules
Y luego me dejaría
Y volvería caminando solo al Este

Novena, octava, séptima avenida
Ahora estoy cruzando Madison
Sollozando en Park Avenue
Sintiéndome mal en Lexington
Tercera segunda primera avenida
Rumbo al Este con el viento
Cruzo la FDR hacia el río Este
Y me caigo

Y si tuviera una chica en la onceava avenida
Sé exactamente lo que ella haría
Vagaría de noche por los bares
Se encontraría alguien que dibujara mejor
Que tocara más bonito la guitarra
Y luego me dejaría
Y volvería caminando solo al Este

Novena, octava, séptima avenida
Ahora estoy cruzando Madison
Sollozando en Park Avenue
Sintiéndome mal en Lexington
Tercera segunda primera avenida
Rumbo al Este con el viento
Cruzo la FDR hacia el río Este
Y me aviento

Hasta que la basura del río Este me hundiera
Las ratas nauseabundas y podridas me rodearían
Los carros destrozados del fondo todos a mi alrededor
Hasta que no fuera más que otra basura del río Este

Y cuando me convierta en basura hundirme será mi trabajo
Las patéticas esperanzas y fracasos del próximo payaso desamado
Aunque tal vez haya una chica y nos volveríamos basura juntos
Descomponiéndonos mientras corre el río
Nos volveríamos basura juntos
Nos volveríamos uno para siempre
Un pedazo hinchado de asquerosa basura putrefacta para siempre

Novena, octava, séptima avenida
Ahora estoy cruzando Madison
Sollozando en Park Avenue
Sintiéndome mal en Lexington
Tercera segunda primera avenida
Rumbo al Este con el viento
Cruzo la FDR hacia el río Este
Y me caigo

*Vía rápida que corre al lado del río Este en Manhattan, Nueva York, nombrada en honor del expresidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt


Canción de sexo oral en el Chelsea Hotel

"La verdad es que sí podríamos conseguir más viejas..."
-Judío Errante

Jeffrey Lewis es el escritor favorito de canciones de este mes del eRRe. Lo que más le gusta es que sus canciones suenan como las cosas que nos pasan a todos... Bueno, si a ustedes no, por lo menos al eRRe sí, y la que sigue es la mejor muestra. Como a cualquiera, a Jeffrey le gustaría más ser Leonard Cohen. Aunque el eRRe opina que está perfecto que sea Jeffrey Lewis. Más sobre él -quizá- al rato. Mientras disfruten con su "Canción de sexo oral en el Chelsea Hotel".

Caminando por la calle 23
Me sentía cansado y solo
Se me hizo tarde en casa de mi amigo
Y para cuando llegara a la mía ya estaría dormido
El letrero en lo alto que brillaba en rojo
Decía Chelsea Hotel
Donde Nancy y Syd Vicious
Y mi amigo Dave habitaron una vez


La calle era negra bajo mis pies
Que siguieron caminando
Aunque estaba medio interesado
En los tipos que hablaban detrás de mí
Dos tipos que tal vez fueran gays
Usando trajes de Reber
Y una chica que llevaba lentes
Que se veía algo linda
Su cabello corto y rizado
Tenía un tatuaje en la espalda
Que podía ver porque su blusa roja
No tenía mangas tenía tirantes
Pero esto lo noté después
No a primera vista
Pero podía escuchar su plática detrás
Y como por casualidad
Ella intentaba describir
Una canción que yo conozco bien
La canción de Leonard Cohen
Acerca del Chelsea Hotel

Y me sonreí a mí mismo
Cuando dijo
Que era una canción en donde hablaba
De alguien que le daba una mamada
En la cama destendida
Y de cómo la canción era escandalosa
Y ahí es cuando me armé
De un valor poco característico
Pude haberlos dejado a los tres riéndose
Y simplemente haberme ido a casa
Pero me di la vuelta y la encaré
Y dije ¿Leonard Cohen?
Así no más…

Estaba impresionada y sorprendida
Pero se veía muy contenta
Por ahora tener un testigo
Que apoyara su historia
Me miró
Con sus ojos de espejuelo
Y dijo “ven, se los dije”
A los otros dos tipos
Mi historia pudo haber terminado en ese momento
Pero empezamos a hablar de Leonard Cohen
Y de qué chidas era sus letras
Y de la sinceridad con la que canta
Debe haber sido verdad
Y pasó justo aquí
Habitualmente las mujeres que abordo
No me encuentran tan genial
Pero ahí estábamos, riéndonos, caminando,
Como si de verdad algo nos uniera
Aunque no mencionamos el verso de la mamada
Aludimos a él
Y su conversación fue aun mejor
Porque no incluyó a sus amigos
Los tipos andaban más metidos uno con otro
Al menos es lo que a mí me pareció
Escuché el tenue sonido de la oportunidad
Aunque es fácil para mí ahora
Mirando hacia atrás
Pensar en todas las cosas
Que pude haber dicho
Que me habrían hecho anotar
Sólo mantengan en mente la triste verdad
De lo que les cuento
Que realmente hablamos tan sólo
Un minuto o dos
Y nunca supe su nombre
Ni ella supo el mío
Pero en esos pocos minutos de pareja
Nos la pasamos re bien

Y encima de todo
Aunque les cueste creerlo
¿Saben qué me dijo después
Cuando yo repetía
El verso de la mamada
De la que Leonard canta?
Me dijo que con eso la entraban ganas
De ponerse cachonda
Justo en ese momento
Debí haberle preguntado
Si acaso sabía
Cuánto nos costaría el Chelsea
Si rentábamos una habitación doble
Pero no lo hice y ya sé
Que soy un tarado, ni lo duden,
Lo único que hice
Fue escribir esta canción estúpida de lo que pasó.

Si fuera Leonard Cohen
U otro maestro de la canción
Sabría que primero hay que tener el sexo oral
Y después escribir la canción
Puedes practicar escribir canciones
De romance todos los días
Pero si no has amado
No tendrás nada que decir
Pudimos habernos mamado el uno al otro
En la misma cama destendida de Leonard
Pero me ganó la timidez para sugerirlo
Así que en lugar de eso
Cuando ellos tres se detuvieron
Y se asomaron por la ventana de un bar
Yo les dije buenas noches
Aunque realmente no quería hacerlo
No la olvidaré
Especialmente cuando misteriosamente dijo
Nos vemos después

Ahora cada vez que camino
Espero que nos encontremos
Y a propósito voy
Siempre a la calle 23
Donde el letrero que brilla en rojo
Dice Chelsea Hotel
Donde Nancy y Syd Vicious
Y mi amigo Dave habitaron una vez
La vida no funciona como
En las viejas canciones
Por eso es que cantamos nuevas
Para decir lo que de verdad pasa
Así que si alguna vez la veo de nuevo
Y retomamos
Justo donde nos quedamos
Tal vez le toque esta canción
Tal vez no se ofenda demasiado
Y escuche, les diré por qué
Hay más en esta situación
De lo que uno alcanza a ver
Pueden pensar que es triste
Pueden pensar que es patético
Pero canto esta canción
Que ella nunca conocerá
Pero piensen un minuto en qué significa eso
Y se darán cuenta que de hecho es algo maravilloso
Que alrededor del mundo
Haya personas cantando melodías
Para los amores de otras personas
Y difícilmente lo imaginan
Y eso me hace sonreír
Sí, sonreír
Y déjenme decirles
Que ustedes también deberían sonreír
Porque la próxima vez que se sientan
Como que solos y tristes
Sólo piensen que alguien en algún lugar
Puede estar cantando acerca de ustedes
Quién sabe si la veo otra vez
Tal vez veríamos que todo este tiempo
Ella estuvo cantando acerca de mí
Probablemente no
Pero podría ser.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Blues run the fackin' game

Jackson C. Frank dice que allá también la tristeza manda en el juego, así que no le veo el chiste. Según contaba, cuando escribió esa canción, “Blues Run the Game”, lo de “get your boat to England, baby, maybe to Spain”, se le ocurrió no más porque estaba a punto de irse con su novia a Inglaterra. Pero qué credibilidad podemos darle sabiendo que básicamente fue allá y se volvió loco. Supongo que lo bonito que sea el tapete donde tiramos los dados después de todo sí importa. Ya sé lo que puede pasar por la chica de la canción de los Smiths que se queda en una plataforma mientras él se aleja en un tren, con la andrajosa noción de que un día regresara, pero por dentro sabiendo que se engaña a sí misma. “And do you think you’ve made the right decisión this time?”. La canción, por supuesto, se llama “London”. Pero cuidado, que en el Louder than Bombs viene seguida por “Panic”: “Panic on the streets of London, panic on the streets of Birmingham” y termina con el disc yoqui inmolado en sacrificio ritual. ¿Te imaginas todas las conversaciones que te perderías de canciones que no te interesa escuchar si nunca regresas de Londres? Pero si nunca regresas de Londres igual me queda el mar del que me escribiste la tarde que menos lo esparaba, y los libros en los que no avanzo de la dedicatoria, y las fotos y los dibujos que me regalaste y nunca pudiste hacer que te regalara de vuelta. Si nunca regresas de Londres te irás con una idea equivocada de mí, más bueno de lo que en realidad soy, condenado por el único crimen que no cometí. Si nunca regresas de Londres, tal vez te vuelvan las ganas de verme, tal vez tenga tiempo de barrer las sospechas del departamento. Si nunca regresas de Londres nos quedarán unos martinis pendientes y entonces terminaré por llevarme al perro de borrachera, tú viajarás en barcos, aviones y trenes yo tomaré el autobús, no me interesa que sea pronto, algún día seguro te alcanzo. Ya los Clash le advertían a los pueblos más recónditos que ahí tendrían la mejor vista del fin del mundo. Y cuando llegue prometo hacerlo de noche y sin hacer ruido, para no despertarte, de todos modos tú y yo sabemos que la vergüenza no me permitiría tocar la puerta. Por las calles de Kingston me alejaría canturreando la “Lullaby of London” de los Pogues:

So I pray now child that you sleep tonight

When you hear this lullaby

May the wind that blows from haunted graves

Never bring you misery

May the angels bright

Watch you tonight

And keep you while you sleep

Y si me cuentan que fuiste a buscarme. Yo nunca regresaría de Londres. Así me aseguraría de volverte a ver antes de bajar el telón. Chance y no creerías que esto es un chantaje. Chance y te atreverías a creer todo lo que te quiero.

viernes, 14 de agosto de 2009

I was a catholic boy...

Doce años como en la cárcel, viendo a puro güey a cual más de disfuncional. Con la misma urgencia por encontrar la manera más práctica de abrirte paso en tu crujía con una sola mano porque tienes la otra ocupada en taparte el culo. Abandonado a los instintos más crudos de los hombres, o para mayor crueldad: de los niños. Años que te pueden joder más allá de lo reparable pero de los que también sacas fuerzas para soportar casi cualquier mamada con la que te salga más adelante la vida. Como en la cárcel la mayoría nunca recupera la cordura, sólo que mientras algunos patalean y tienen que llevárselos amarrados con arneses, otros nada más sobrevivimos. Las escuelas exclusivamente para varones son una especie en extinción. Quién sabe qué tan bueno sea eso. Al menos te obligaban a que desde muy temprano conocieras los límites de la persona que te había tocado ser. Si les dicen que los católicos son blandengues no les crean. Podrán ser persignados pero son unos hijos de puta correosos que dan pelea como si tuvieran los sacramentos de su lado. Ahí están los cristeros, ahí están los irlandeses. Todos lo único que queremos es recuperar la pureza… para dejar que se rompa de nuevo… y que alguien nos pase las llaves para abrir la celda.


Nací en una alberca, hicieron a mi madre pararse
Y le escupí al cirujano y su mano temblorosa
Cuando sentí la luz estaba peor que aburrido
Le robé el bisturí al doctor y corté el cordón

Fui un muchacho católico
Redimido a través del dolor
No del regocijo

Me adelanté dos meses, me pusieron bajo un vidrio
Gritaba y maldecía a los niños cuando sus enfermeras pasaban
Me condenaron por robo en cuanto resbalé del útero
Me condujeron directo de mi madre a una celda en Tombs*

Fui un muchacho católico
Redimido a través del dolor
No del regocijo

Me mataron de hambre semanas, pensaron que me habían enseñado el miedo
Me alimenté de los sueños de mis compañeros de celda, eso me dio buenas ideas
Cuando me liberaron, me había servido bien el tiempo
Hice aliados en el cielo, hice camaradas en el infierno

Fui un niño católico
Corrió la sangre roja
Corrió la sangre salvaje

Hago a los ángeles bailar y caer de rodillas
Cuando entro en una iglesia sangran los pies de las estatuas
Entiendo el destino de todos mis enemigos
Igual que Cristo en el jardín de Getsemaní

Fui un muchacho católico
Redimido a través del dolor
No del regocijo

Vi a nuestro coro robarse el salmo más dulce
Soñé con huesos de mártires colgando de un alambre
Doy una contribución, obtengo absolución
Estoy resuelto a purificar mi alma

Soy un muchacho católico
Redimido por el dolor
No por el regocijo

Y ahora no pueden tocarme
Tengo todos los sacramentos para respaldarme
Tengo el bautismo, tengo la penitencia
Tengo la comunión y tengo la extremaunción
Hombre, tengo la confirmación

Fui un muchacho católico
Redimido a través del dolor
No del regocijo

Y ahora soy un hombre católico
Pego mi lengua al barandal cada vez que puedo

*Tombs: Centro Penitenciario en Manhattan, NY.

domingo, 9 de agosto de 2009

Como amigos

Hoy escuchaba uno de esos discos que le da por mezclar. De pronto entró “Like a Friend" the Pulp, uno de esas canciones que deberían traer etiqueta tipo advertencia de peligro químico, porque en cuanto les prestas un poco de atención, te pueden hacer briznas. Yo por eso he aprendido a no ponerle atención.

La primera vez que escuchó “Like a Friend” –como muchos- fue en la adptación de “Grandes Esperanzas” que Alfonso Cuarón llevó al cine. Ahí la usan para fondear una escena muy azotada en donde el pintor encarnado por Ethan Hawke sale de su departamento –muy de artista, decorado en el desorden- a buscar semiencuerado a la mamacita a la que le presta piernas Gwyneth Paltrow. Y quién no… En fin, que la combinación de elementos funcionó tan bien que fue a verla 8 veces –creo que en un lapso menor de un mes. Esas ocho veces incluyeron de todo desde moqueadas solo con un niño tendiéndole un pañuelo deshechable dos butacas más allá hasta apasionados fajes con quien acabaría siendo ¿novia? de manita más sudada de lo que aparentaban ante los demás. Muy cursi todo.

De “Like a Friend” hay dos versiones. Una, la que utilizan en la película –y en el video que verán -, rompe más roquera después de la primera parte que fondean tenuemente las guitarritas. Otra –la que se oye en el video, incluida en el b-side de algún single y en la edición “de-luxe” del This is Hardcore-, retarda la explosión y de hecho nunca la consuma por completo, con unos tambores más a la Velvet Underground, que a mi parecer responde mejor a la tensión perfecta de fragilidad y amenaza que ensaya la letra de Jarvis Cocker. Después de “Girlfriend in a Comma” de los Smiths, esta canción es reina de la claustrofobia emocional. De rabia apenas contenida en una vasija de cortesía, siempre a punto de ser rebasada, nunca desbordada. Morrissey lo resuelve con “hay veces que quisiera asesinarla pero odiaría cualquier cosa que le pasara”. La solución de Jarvis pretende ser más sutil a base de símiles que acaban transmitiendo imágenes más violentas: “el cuerpo en la cajuela”, “el tren al que nunca debí haberme subido” y, la degradación principal: “la fiesta que me hace sentir mi edad”. Ya no estoy para estos trotes. Pero esta letanía vine antecedida por la advertencia de que todo volvería a hacerlo otra vez. No, si el que por su gusto muere... Por eso tampoco están fuera de lugar las voces dobladas que le meten a la versión de la banda sonora en esta parte subrayando la ambigüedad esquizofrénica de "Like a Friend", con su carácter de rara liberación: diciendo lo que se quiere decir pero sin decirlo. Porque la amistad obliga por lo menos al respeto. Ah, con amiguitos como esos yo me andaría con cuidado. Cualquier día de estos amaneces enterrada en el patrio trasero de su casa.



No te molestes en decir lo siento.
¿Por qué no entras?
Fúmate todos mis cigarrillos –otra vez
Cada vez que no llego más lejos.
¿Cuánto tiempo lleva pasando esto?
Vamos entra de una vez
Sacúdete los pies en mis sueños.

Consumes mi tiempo,
Como una revista barata
Cuando pude haber estado aprendiendo algo
Oh, bueno, ya sabes lo que quiero decir

He hecho esto antes
Y lo haré de nuevo
Vamos, mátame ya nena
Mientras sonríes como un amigo.
Y yo vendré corriendo
Sólo para hacerlo otra vez.

Eres el último trago que nunca debí haberme tomado
Eres el cuerpo que viaja escondido en la cajuela
Eres el hábito que según parece no puedo dejar.
Eres mis secretos en la portada de cada semana.
Eres el carro que nunca debí haber comprado.
Eres el tren al que nunca debí haberme subido.
Eres la cortada que me hace ocultar la cara.
Eres la fiesta que me hace sentir mi edad.

Como en un choque que puedo ver pero no evitar.
Como un avión que me dijeron que nunca debí abordar.
Como una película tan mala que tengo que quedarme a ver el final.
Déjame decirte ya,
Que tienes suerte de que seamos amigos.