jueves, 29 de enero de 2009

Calamaro gratis


Así es, con motivo de su décimo aniversario, la revista Efe Eme ha estado regalando básicamente a todo aquel que se tome la molestia de pasar por su sitio en http://www.efeeme.com/ una serie de discos en la que personajes como Loquillo y los Trogloditas, Ariel Rot, Señor Mostaza, entre otros, han tenido la gentileza de ceder algún tipo de material inédito en ánimo celebratorio. Toca ahora el turno al amigo Salmón que con el título de Nada se pierde presenta entre improvisaciones y cóvers una colección de 12 rarezas de los últimos años que promete deleitar lo mismo a completistas que a gorrones.

Entren, pues, que como dicen en los tacos de cochinada de Vértiz, "nada se pierde..."

martes, 27 de enero de 2009

Lo-Fi vs. Hi-Fi

Ella le preguntó por qué sería que nunca había podido serle fiel a nadie, por más enamorada que estuviera…

Había escogido a la persona menos indicada para plantear esa duda, el eRRe, ignorante consumado en semejantes menesteres, eso del amor siempre se le da medio anestesiado y como dice la rola de Calamaro, él le puso precio a su libertad, aunque nadie se la ha querido comprar (y miren que es baratero), no había lado por donde estuviera capacitado para atacar el tema. Salió del escollo valiéndose de la jerga psicoanalítica que a todos nos parece tan familiar pero que casi ninguno sabemos bien de qué hablamos cuando recurrimos a ella.

Pensando en otras fidelidades la actitud del eRRe supongo que podría decirse rabiosa. Es hincha a morir de sus equipos (Pumas de la UNAM, Boston Celtics, Acereros de Pittsburg –go for that Super Bowl, motherfuckerrrrrssss!!!), de ciertos discos y libros, de sus amigos… Claro, siempre con esta frase del maestro Gerardo Enciso inscrita con letras grandotas a la entrada del templo: “El vino es buen amigo, pero como todo buen amigo, puede traicionar”. Igual el desencuentro no es más que una ocasión útil para reafirmar la fidelidad. Después de los casi 10 años que pasaron sin que los Pumas ganaran un campeonato, por supuesto que hubo momentos de flaqueza, renegaciones, blasfemias. Qué decirles de Pittsburg… ¡Y qué decirles de los Celtics! Pero también qué felicidad el año pasado cuando finalmente los verdes de Boston volvieron a tronar sus chicharrones. Y la espera vale más la pena cuando las moiras están de tu lado, poniéndote enfrente a tu rival histórico los Lakers de Los Ángeles, para que no sólo te atraques de triunfo, además del saber de leyenda. Con los mejores amigos, el eRRe tiene la teoría, hay que pelearse por lo menos una vez en la vida. Claro que hay excepciones, y claro, tampoco es que el eRRe se dé muchas oportunidades para la infidelidad como para que presuma de fiel. Ha elegido un contacto tan limitado con el mundo que así ¡qué chiste tiene! A estas alturas yo creo que ni aunque lo intentara, se ha vuelto una criatura tosca y abstraída que difícilmente aparecen nuevos amigos con ganas de soportarlo… y ya está muy grandecito para las payasada de cambiar de equipos. Ni modo, Morrissey tenía razón: “Shyness is nice but shyness can stop you…”.

En cuanto a la pregunta del principio, el referente más cercano del eRRe es una canción -otra vez de Andrés Calamaro- que por algún extraño motivo en días recientes le ha dado por escuchar obsesivamente en la versión incluida en el disco Hotelera, de Alina Gandini (realmente un dueto con Andrés). “Otro amor en Avellaneda” está escrita desde el punto de vista de una chica; aunque el resto de las versiones jazzeadas a temas del rock argentino incluidas en el álbum no son para volverse loco, ésta en particular tiene mucho sentido y le queda muy bien a la voz aniñada de la Gandini. La canción trata de una chica que por sus modos al enunciar y por el mismo relato que nos hace cabe suponer muy joven, una adolescente comprometida con un cadete al que espera cada viernes cuando lo liberan del cuartel para verlo bajar del tren de gallardo uniforme “color caca”. Se casa porque está enamorada, afirma que “ese chocolate” (¿una alusión sexual?) la enloquece, quiere vivir con él hasta que la muerte los separe. Para inmediatamente después confesarnos, quitada de la pena, que tiene un amante (palabrita tan curiosa, ¿no? ¿Cómo nos referimos entonces a su futuro esposo al que también ama?) en Avellaneda, un mujeriego (“es un infiel” acusa la letra) que ni siquiera sabe hablar bien, cuesta imaginarse patán más opuesto a la disciplina de un militar, y para colmo el principal atributo que nuestra Lolita de turno ve en él es justamente la furia madreadora de la que ni siquiera ella se salva. Lo mejor es que ésta debe ser una de las canciones no sólo del rock en español, sino a nivel mundial, que abordan con mayor naturalidad el asunto de la infidelidad. No hay juicios de por medio. La chavita nunca se muestra arrepentida, no hay ocasión para los celos pues ignoramos si alguno de los involucrados conoce la existencia del otro, ninguna otra voz que opine. Esto permite pensar la cuestión sin los aspectos de moral, religión, costumbre o sociedad que interfieren cuando nosotros o algún allegado somos los que están en medio. Lo máximo que la mínima expresión de esta rola nos permite inferir es una situación para la cual el sabio refranero mexicano ofrece la expresión exacta, simplemente ningún chile nos aprieta. Si la vida se compone de un yin y un yang, entonces nunca nos sentimos cómodos en uno solo de los lados, que si en invierno hace mucho frío, que si en verano ya no encontramos qué ropa quitarnos, que si nos tratan bien nos aburrimos y si nos tratan mal nos deprimimos, que si la bipolaridad es la nueva gripe, a nuestra arrogancia como a las obesas posaderas del señor Barriga para viajar en avión no le basta con uno, tiene que comprar toda la fila de tres asientos. Ni siquiera escarmentamos ante la advertencia que eras atrás hiciera un grupo tan primitivo como los Rolling Stones: “no siempre puedes conseguir lo que quieres”. Qué necedad la nuestra.

Por otro lado desde el punto de vista de infraestructura y pragmático la infidelidad presenta inconvenientes que la vuelven una opción poco deseable. Este es un punto que Chuck Klosterman ha observado en su libro Killing Yourself to Live; escribe: “No seas infiel. Lo digo en serio. No vale la pena. Y no lo digo porque ser infiel sea algo moralmente reprochable (…). La razón por la que no debes ser infiel es porque no se disfruta con ello”. En resumidas cuentas la infidelidad sólo sirve para complicarte la vida, que ya de fábrica viene demasiado cargadita como para agregarle peso de a gratis, quién sabe si los deleites que puedan obtenerse del adulterio basten para compensar este defecto. Nada más tener que recordar nombres distintos, en agendas separadas, cuidándote de no apretar el botón equivocado del celular cada vez que mandas un mensaje implica mantenerse al pendiente de un cúmulo de pequeños detalles que degradan el placer de la aventura a un deber esclavizante; deber a la pasión si se quiere, pero deber al fin y al cabo. Si eres uno de esos tipos que se dispersan con facilidad, por lo que requieren dedicar toda su atención a cada una de sus empresas si quiere sacarlas adelante, deberías estar de acuerdo, y tal vez descubras que la idea de ese three-some que desde hace tiempo te calienta la cabeza en la práctica no es tan gratificante.

Ahora el eRRe les tiene otro dilema, más o menos intrincado que elanterior, decídanlo ustedes: ¿si lo que distingue al amor de otros tipos de cariño es esa especie de apego que le tienes a ciertas personas –papás, amigos, novias, o bueno, hasta gatos o perros- por encima del resto, qué corresponde cuando tu persona favorita en el mundo para ser feliz te pide que la devuelvas a la muchedumbre anónima del horizonte? Ah-ja-ja, ¿verdad?

jueves, 15 de enero de 2009

Demonios y polvo

Tengo el dedo en el gatillo
Pero no sé en quién confiar
Cuando veo dentro de tus ojos
Sólo hay demonios y polvo
Estamos muy, muy lejos de casa, Bobbie
Casa está muy, muy lejos de nosotros
Siento que un viento sucio sopla
Demonios y polvo

Tengo a Dios de mi lado
Y sólo trato de sobrevivir
¿Qué pasa si lo que haces para sobrevivir
Mata las cosas que amas?
El miedo es cosa poderosa, nena
Puede volver negro tu corazón, confía en eso
Tomará tu alma colmada de Dios
Y la llenará con demonios y polvo

Bueno, soñé contigo anoche
En un campo de sangre y piedra
La sangre empezó a secarse
El olor a levantarse
Bueno, soñé contigo anoche, Bobbie
En un campo de lodo y hueso
Tu sangre empezó a secarse
Y el olor a levantarse

Tenemos a Dios de nuestro lado
Sólo tratamos de sobrevivir
¿Qué pasa si lo que haces para sobrevivir
Mata las cosas que amas
Teme a una cosa poderosa?
Volverá tu corazón negro, confía en eso
Tomará tu alma colmada de Dios
Y la llenará con demonios y polvo
Tomará tu alma colmada de Dios
Y la llenará con demonios y polvo

Ahora cada mujer y cada hombre
Quiere adoptar una postura correcta
Encontrar el amor que es voluntad de Dios
Y la fe que Él comanda
Yo tengo mi dedo en el gatillo
Y esta noche la fe no basta
Cuando veo dentro de mi corazón
Sólo hay demonios y polvo

Bueno, tengo a Dios de mi lado
Y sólo trato de sobrevivir
¿Qué pasa si lo que haces para sobrevivir
Mata las cosas que amas?
El miedo es cosa peligrosa
Puede volver negro tu corazón, confía en eso
Tomará tu alma colmada de Dios
Y la llenará con demonios y polvo
Sí, tomará tu alma colmada de Dios
Y la llenará con demonios y polvo

martes, 6 de enero de 2009

Rola voluptuosa para el inicio de un año famélico

Sólo el amor
Puede hacer llover
Como el mar besa a la playa
Sólo el amor
Puede hacer llover
Como el sudor de los amantes
Tendidos en los campos

Amor, reina sobre mí
Reina sobre mí, llueve sobre mí.

Sólo el amor
Puede traer la lluvia
Que te hace anhelar al cielo
Sólo el amor
Puede traer la lluvia
Que cae como lágrimas de las alturas

Amor, reina sobre mí
En el camino seco y polvoriento
Las noches que pasamos separados solos
Necesito volver a casa a la fresca, fresca lluvia
No puedo dormir así que me recuesto y pienso
Que la noche es calurosa y negra como la tinta
Oh Dios, necesito un trago de fresca, fresca lluvia

Love Reign O'er
-Pete Townshend (vers. al castellano: eRRe)
Cualquier día es un buen día para sacar los trapitos mod, viajar en motoneta con Jimmy y colapsar en esa gran roca que asoma en el océano frente a la Isla Toqueyrol mientras las cuatro caras de Quadrophenia se suceden dando vueltas y más vueltas en el tocadiscos.

http://quadrophenia.net/

¡A callar lacayos!

Visiten el blog del mero-mero Tirano (desde el exilio) de la Isla Toqueyrol... ...o que todo el peso de su furia caiga sobre vosotros...
Yo mejor no me arriesgaba: http://tachepiranha.blogspot.com/