viernes, 11 de julio de 2008
Poema S.A.
discos regados por el suelo
a medio sacar de sus fundas.
Al final el día renuncia
colgándose en la punta del asta bandera
en medio de la plaza de armas.
Querer contar los días que han pasado
desde la última vez que
rasuramos el campo de futbol
con tenis de ángel
es como voltear a ver el segundero
de un reloj de arena.
A veces el blanco pizarrón del silencio
nos pone frenéticos y sólo
sabemos estarnos quietos
hasta que lo rayoneamos
de palabras encimadas
de lectura imposible.
Le digo, señor comisario,
que cuando llegamos la discoteca
ya estaba en llamas
pero nos quedamos porque habían bajado
los martinis ala de mariposa
a mitad de precio
y todavía quedaban bailarinas en las mesas,
si entiende a qué me refiero.
Después el ambiente se puso muy pesado,
ya sabe, los gritos de histeria, los desmayos,
y sí, la verdad nos marchamos sin dejar propina.
Pero fuera de eso nada de lo que rumora la chusma
Nos preciamos de ser chicos refinados
que cumplen su deber de buenos cristianos.
Pagamos el diezmo y promovemos la caridad.
Una degolladita de vez en cuando,
pero nada que deje manchas en el traje.
Somos muy ordenaditos y, eso sí: honrados,
todo lo dejamos donde lo encontramos.
De cualquier forma planeábamos partir
en la primera diligencia de la mañana,
finalmente aquí ya fue misión cumplida
y hay muchos pueblos que esperan ser arrasados.
Para que no se olviden de nosotros les grabamos
un casete con nuestros grandes éxitos,
se nos ocurre que podrían ponerlo
en las oxidadas bocinas del ayuntamiento
-si es que todavía funcionan-
a la hora que más duro pega el sol
y ni siquiera quedan ganas de horca.
jueves, 10 de julio de 2008
Adiós, Niño Gusano asoleado en la Costa Brava
Fundador de El Niño Gusano, grupo célebre de la escena subterránea española proveniente de la misma ciudad que los Héroes del Silencio, Zaragoza, a los cuales en más de una ocasión influyeron y sobrepasaron en ingenio. De hecho el wattaje quizá fuese demasiado y el bulbo ardió rápido dejando tres discos tónicos para transmutar la esquizofrenia nuestra de todos los días en pegajoso tarareo: Circo Luso(1995), El efecto lupa (1997) y El escarabajo más grande de Europa (1999).
Lo cierto es que al eRRe la música de El Niño Gusano si bien le parece fundamental para un momento de la música española, ampoyetas de letras y sonidos con flechitas que señalan fuera de este mundo, éxitos potenciales si todos los radioescuchas sintonizaran Radio Syd Barrett, son grandes canciones a las que sin embargo les falta esa infecciosa universalidad, ese poder que se mete por las partes más innombrables del cuerpo y subyuga tu voluntad haciéndote pedir más que sólo otorga el cielo de la perfección pop que Sergio realmente acarició con la Costa Brava.
La Costa Brava surgió cuando en su camino se cruzó Fran Fernandez (aka Francisco Nixon), que en su propio peregrinaje desde las filas de Australian Blonde decidió unir fuerzas para despresurizar la revulsión creativa que los movía a trabajar un nuevo tipo de material. La Costa Brava no cantaban en inglés ni ponían guitarras saturadas en primer plano como Australian Blonde, tampoco le daban forma los batidillos psicodélicos que caractarizaron a El Niño Gusano, desde una aproximación más equilibrada que la acostumbrada en cualquiera de sus dos agrupaciones originales, el sonido compacto decantado por la nueva banda ayudó a que Fran y Sergio soltaran amarras creativas y tomaran el control absoluto de sus virtudes como escritores de canciones. En el 2003 debutaron con un disco, Déjese querer por una loca, que sonaba a los Beach Boys y Big Star y new-wave, pero también a Burt Bacharach y orquesta mareada en el bar de un crucero, un sonido de lo más moderno que no escondía sus deudas con preclaros contemporáneos (uno podría pensar en The Delgados como referencia, el cover a "Two Scientists" de los Flaming Limps es sintomático) y que de algún modo conservaba un invariable aire de bohemia clásica, como si Verlaine y Rimbaud hubieran trastabillado por las calles de París canturreando una tonada sobre la novia de Spider-Man asesinada por un duende de verde absenta, el carisma combinado de sus dos miembros frontales alcanzaba para librar cualquier influencia. En el mismo 2003 vino Se hacen los interesantes, empezando con ello a ganarse una fama de prolíficos que en el rock panhispánico sólo Andrés Calamaro les competiría, editando otros tres discos en un lapso apenas mayor a un año: Se hacen los interesantes (2004), Llamadas perdidas (2004) y el mini-LP en exclusiva para las tiendas FNAC Costabravismo (2005). Su último álbum, Velocidad de crucero, salió en el 2007. En medio de El Niño Gusano y La Costa Brava, Algora formó Muy Poca Gente, grupo de breve existencia con los cuales grabó el EP Con zapatos nuevos en el 2000 y en el 2001 el muy viajado larga duración En flor, joyita perdida del pop español de principios de milenio en donde prácticamente toda la música popular del siglo XX es pasada a revisión a través de un calidoscopio de refinada psicodelia que anticipa muchas ideas que la Costa Brava llevaría a su esplendor. Paralelamente a la música mantuvo una intensa actividad literaria que cobró forma en los poemarios Paulus e Irene, Otro rey, la misma reina, Cielo ha muerto y Los versos dictados, la colección de relatos A los hombres de buena voluntad y la obra de teatro La lengua del bosque.
En una canción de El Niño Gusano, Sergio cantaba: "¡Qué bien sabe no existir!". Si por lo menos fuera garantía, con gusto uno pagaba la cuota de dolor. Detalles de su fallecimiento pocos, por no decir que ninguno. Eso, que murió durante la madrugada, "mientras dormía", lo más probable a causa de un fallo del corazón que hace algunos años le habían operado. Así de sencillo. Así de... insulso. Ayer estaba. Si hoy van y le tocan a su casa de Zaragoza, él ya no abrirá la puerta. Tenía 39 años.
Veinte canciones de La Costa Brava que -hoy- el eRRe les recomendaría escuchar (sin orden jerárquico) son:
Cuéntame cosas tuyas
La música, las drogas, el láser, las minifaldas
Canción de regalo
La condesa aragonesa
Hazte camarera
Falsos mitos sobre la piel y el cabello
Déjese querer por una loca
Justicia poética
El cumpleaños de Ronaldo
Cena recalentada
Perruca campeón
Mi última mujer
Nadie sabía que estaba muerto
Te cambio por un mundo donde no valga la pena
Novias con el pelo largo
Gwen Stacy
Adoro a las pijas de mi ciudad
Treinta y tres
Quinceañeros
El hombre que perdió los papeles
*Encuentren discos de El Niño Gusano y La Costa Brava acudiendo al blog del amigo Horacio en http://enciclopediadelrockentuidioma.blogspot.com/ Un poema de Sergio Algora
"Hombres pelados con cuchilla,
mujeres en el sacapuntas,
niños en la mina, planetas en el zoo, estrellas en el cortejo."
Dejé mi país para ser etíope por un año.
Dejé de dictar para subordinarme.
Etiopía estaba bajo la nieve.
La fiebre la había helado.
El matadero de la Adis Abeba estaba abandonado.
Los buitres habían construido allí una nueva ciudad.
Los niños, como heraldos, soplaban los cuernos
arrancados de las reses.
Los ancianos se convertían en pergaminos.
El ganado se reducía a cenizas.
Los adivinos contemplaban el humo
y las heces.
Los brujos traducían los poemas del premio Loewe.
Nos dábamos por el culo sin cesar,
tiritando en las chozas.
Cada nevada exterminaba una tribu.
Nos quedábamos con sus cuerpos y con sus enseres.
Parecía que un sueño invernal
iba a terminar con el hambre.
Llegaron los renos y Santa Claus
y cargaron en el trineo los leones famélicos
que se exhibían en el palacio presidencial.
Le dimos un león a la uno,
dos a la dos, tres a antena tres, cuatro a la cuatro,
cinco a la cinco, seis a la sexta, una jirafa a la once,
todo el oro de África a todos los santos,
el único clítoris mayor de dieciocho años
al único dios.
El entrenador de dios,
colocó el clítoris africano en el centro del campo
de un chochito blanco
y lo hizo debutar en el mundial.
martes, 1 de julio de 2008
¡Gloria a los Modern Lovers!
“Someone I Care About” es comandada por una guitarra que repite frenética los mismos acordes, como queriendo encontrar una construcción estable y duradera en medio de la dispersión psicodélica de los hippies que a la postre terminaría en el horror del rock progresivo (léase rock con aspiraciones sinfónicas sin los suficientes huevos para de verdad componer una sinfonía). “Old World” declara sin vergüenza su amor por la década de los cincuenta citando a la “novia de Nueva York que no podía entender cómo es que todavía amo a mis padres y todavía amo el viejo mundo”. Es la voz de alguien simplemente demasiado confundido para encontrar su lugar en un mundo que ha borrado todo tipo de certezas y en “Girlfriend” acepta su necesidad por dar con un concepto susceptible de ser manejable: “he encontrado una novia, eso es algo que puedo entender”.
Y aun así en el coro es incapaz de deletrearlo bien: “That’s a G-I-R-L-F-R-E-N”. Imposible tener una "girlfriend" en forma como las de antes. Hace no demasiado tiempo el eRRe platicaba con su Pontificio Maestro de Guanajuato acerca de cómo el arte de hoy ha perdido cualquier horizonte de moralidad. Cuando Jonathan Richman eligió el nombre para su grupo lo que más le gustó fue que se trataba de una justa representación de sus canciones: combinaba lo más nuevo con lo más viejo. Su aprecio por los valores eternos sería imposible desde un panorama que justamente ha negado toda su justificación. En “Roadrunner”, por ejemplo, una canción versionada entre otros por epítomes del libertinaje como los Sex Pistols, oímos: “I’m in love with modern rock & roll/Modern girls and rock & roll”. Pero resulta que las “modern girls” no quieren saber nada de ineptos que necesiten una “g-i-r-l-f-r-e-n” para saber de qué va el asunto o alguien que de verdad les importe más que cualquier otra persona. Ellas quieren andar con “hippie Johnny”, con todos esos novios que dicen ser profundos y abiertos de mente,“pero si de verdad todos esos tipos son tan grandiosos, ¿por qué por lo menos no pueden tomar mi lugar y ser derechos”. El mundo moderno en realidad es la gran influencia de Richman: “hay sexo en un día soleado/que brilla en la calle Boylston/y estoy enamorado con los E.U.A./Así que comparte el mundo moderno conmigo”. ¿Pero en realidad hay algo que compartir cuando da igual con quien lo compartas?
Para Jonathan Richman este es el tiempo más excitante para amar a alguien. Las luces de neón, las carreteras infinitas, la música estridente, lástima que nadie pueda darse cuenta de ello, entonces el Roadrunner viaja solo “con la radio prendida”. En sus conciertos a menudo Jonathan pedía que parase la banda con la intención de que la audiencia pudiera entender las letras en el aluvión de abucheos y botellazos. Durante una de las sesiones en que los Modern Lovers intentaban grabar su primer disco, John Cale bajista y violista de sus admirados Velvets le suplicaba que cantara con más rabia. “¿Por qué?”, contestaba Richman, “si no quiero transmitir rabia”. Quizá por eso lloraba cuando cantaba “Hospital”, era un himno de resignación ante lo que nunca podría cambiar, las chicas modernas inevitablemente acabarían en el hospital y aun así cuando salieran él quería que lo dejaran volver a entrar en su vida. No entendía lo que hacían, a veces no las entendía a ellas mismas, pero había algo mayor, algo inevitable: “estoy enamorado con el poder que translucen tus ojos”. Y eso está fuera de los calendarios, más allá de las creencias que uno pretenda mantener, más allá incluso de las dueñas de esa mirada. Algo eterno. Un revoltijo de entrañas que no pasa por la razón… igualito que el rocanrol.
11 discos de la primera mitad del año...
The Raveonettes – Lust, Lust, Lust El dueto de suecos obsesos de Phil Spector y Jesus & Mary Chain lo hacen de nuevo entregando una placa de siniestra sensualidad.
Vampire Weekend – Vampire Weekend El entusiasmo inicial habrá pasado, su presentación en Coachella habrá decepcionado a más de uno, pero eso no quita que hayan entregado uno de los discos más contagiosos de la escena indie, la mezcla perfecta entre Paul Simon, Gang of Four y una pizca de Television.
Sole – Sole & the Skyrider Band Hip-hop que sacaría ámpulas a nuestros "trendsetters" de la Condesa eruditos de Jay-Z y Kanye West, las letras de Sole siguen siendo corrosivas e incómodas, ahora con una banda en vivo que está a la altura del ladrido de sus rimas rabiosas.
Marah – Angels of Destruction! En el principio fue simplemente el rock y eso lo sabe bien Marah. Su cantante, David Bielanko, habrá dejado el alcohol, pero afortunadamente eso no resulta en un puñado de canciones sobre rehabilitación sino en la recuperación de la garra de sus letras pobladas de inadaptados y perdedores irredentos.
Nick Cave & the Bad Seeds – Dig, Lazarus Dig!!! El de la voz cavernosa se nos pone funky con letras tremendamente sexosas, sus malas semillas son un torbellino todavía poseído por las vibraciones de Grinderman
Jonathan Richman – Because Her Beauty Is Raw and Wild Convencido de que menos es más, Jonathan Richman se encerró con una guitarra acústica, una eléctrica (sin efectos) y un amigo a la batería para demostrar que no hay austeridad que valga frente a una gran canción.
Joan as Police Woman – To Survive La ex novia del difunto Jeff Buckley nuevamente abre su alma en canal dejando caer un torrente de suaves melodías con el piano al frente que acarician como un golpe de brisa al salir del cabaret con los primeros rayos de sol.
Matmos – Supreme Balloon Los hijos más nerds de la bandera del arco iris, alguna vez acompañantes de Bjork, dejan a un lado los sampleos de tubos para liposucción y juegos de naipes para demostrar que también saben hacer electrónica con los medios tradicionales .
Etran Finatawa – Desert Crossroads Si bien Desert Crossroads no alcanza la portentosa hipnosis de Tinariwen con su Aman Iman del año pasado, esta vez desde Níger Etran Finatawa llegan a demostrar que todavía queda mucho por descubrir en el blues nómada de los beduinos.
Sigur Ros – Með suð í eyrum við spilum endalaust Los de Islandia se nos ponen más luminosos con ayuda de coros infantiles, los cuarenta-y-pico miembros de la London Sinfonietta, muchas percusiones y la orquesta de vientos que intentó salvar el día en el infame Festival Cólmame la Paciencia de Tepoztlán. Lo único feito: la portada elegida de último minuto. .
Hot Chip – Made in the Dark Luego del estupendo The Warning, los ratones de biblioteca (¿o debería decir de laptop?) que molestábamos en la escuela regresan para ponernos a bailar con un disco tan intelectual como físico, lección de pop electrónico construida sobre pautas propias de la mal llamada música “culta”.