miércoles, 26 de noviembre de 2008

Traedme, traedme, esas cabezas!!!!!

Colorblind

I am colorblind,
coffee black and egg white...
-A. Duritz

Me gustaría saber qué pasaría si mañana el eRRe no despertaba. Quiénes reclamarían, quiénes sacarían las serpentinas. Me gustaría ver cuánto tardarían sus amantes en conseguirse otros amantes. Me gustaría ver cómo -y quiénes- se cagarían en su tumba. Me gustaría ver la autopsia, con copas de champaña para todos. Me gustaría saber qué malandros le sobrevivirán. Qué payasos. Qué asesinos. Me gustaría hacerle la sangría y quedarme dormido viendo cómo va quedándose vacío. Me gustaría que partieran en pedacitos al eRRe y lo hicieran taquitos y ponerle una salsa bien picosita. Me gustaría estar en tu cabeza cuando desaparezca el último recuerdo. Tan libre el eRRe que no te diste cuenta. Tan libre que la libertad te hubiera dado asco. Tan libre. Tan solo. Ni siquiera tú lo pudiste acompañar. Porque para ti era sólo una palabra. Tú que ayuntaste con bestias carnívoras. Tú de quien ahora sólo quedan huesos. Tú... fantasma de polvo... sobre polvo... Tú que no estabas cuando llegó la ceguera...

Nobody knows u when u r down and out...

(except if you are a mofo...)
"Yo me quiero morir, no aguanto más estar aquí".

martes, 18 de noviembre de 2008

Rock-a-Billy-the-Kid


Ahora nadie me espera. Mis padres murieron, no tengo mujer ni hijos, soy un pistolero perdido en el desierto y la ley me busca por siete condados. Ahora nadie me espera. Dejé a una chica en San Luis, a otra en Colorado, y ambas deben estar bailando el can-can para otros hombres o dormidas en sábanas de seda con un tiro en la cabeza. Sírveme otra copa que todavía debo cabalgar otras 700 millas de aquí al próximo pueblo. En la sierra encuentras gente de raras costumbres. Padres casados con sus hijas y brujas que buscan tu sexo para curar a los guerreros enfermos. Hasta en las piedras de Stonhenge encuentran carteles poniendo precio a mi cabeza. Soy payaso de rodeo, pero uno de los buenos. Cuiden a su esposa, cuiden a su madre, cuando la bomba caiga voy a buscar mi ordenanza. Soy un hombre sin honor, pero un hombre sin grietas. Cuando topo una serpiente en mi camino, la tomo por el pescuezo y la veo en los ojos al despedirla. Allá te veo princesa, tú cargas equipaje viejo, pero yo ni maletas tengo. De veras, las apariencias engañan y el blues que silbo es demasiado viejo para que puedas seguir el ritmo. Tengo que dejarte aquí. Tengo que ir a despeñarme. Nunca conociste a un muchacho salvaje.

Debraye de un martes Say No More

Quiero alguien para destruir. Alguien bonito e ingenuo para destruir. Quiero una guitarra para rocanrolear, un escenario para romperme la espina dorsal en diez mil pedazos de rola. Quiero aprender a rodar como avisa José Alfredo. Quiero perderme en bares y en puteros y en picaderos y regresar con un sol alrededor de la sien. Quiero pasar la noche de flores que pasaste en Marruecos. Quiero ser malo. Y saber cómo traicionarte. Cómo bendecirte. Quiero ser todas las criaturas de la noche, menos un lobo. Nunca quiero estar solo. Quiero, como narco, un zoológico propio. Quiero, como padre, las noches dándole vueltas a una hoguera. Quiero jamás hablar en primera persona. Quiero un jardín. Volver a balbucear. Ba-ba-ba. Quiero pasar toda la noche oyendo discos de rocanrol. Quiero bailar sobre tu tumba. Sin culpa. Sin fiestas. Sin estos encapuchados que nos persiguen. Quiero encontrarte desnuda con todas tus hermanas en Palermo. Quiero que nos vayamos de reven por Nueva Jersey dejes a Tony y a Bruce con ganas de un beso tuyo. Quiero cabalgar en tu caballo blanco. No quiero telarañas en el cielo. No quiero pensar en el día que mueran mis amigos. No quiero pensar en cuando deje de pensar ni en el señor arrullado en el péndulo, tic-toc. Quiero pensar en las flores que pisoteas en mi sueño. En todas las razones por las que no queremos ser felices. En el fondo del vaso de vino. En el salto de las neuronas cuando leen esto. Flip-flop. Quiero creer que todos los discos me llevan a un lugar. Que ese lugar seas tú. Que en ese lugar me sienta perdido. Y Charly, espeluznante, vestido de plateado pone a volar su sonrisa malévola: “la vanguardia es así”. Para volver a empezar. Para... volver... a empezar...

sábado, 15 de noviembre de 2008

De la grandeza de Elvis


Destacar la parte que juega la herencia negra en el linaje del rocanrol nunca sale sobrando, pero es un poco en vano. Hacía falta un chico blanco que cantara esa música de esclavos con una voz sacrílega venida del alma en todos los hogares decentes, retorciendo las caderas por televisión, para que realizara su potencial. He ahí la grandeza de Elvis. Más allá de que cantara como negro, era que su canto se sublimaba por encima de las condiciones raciales y materiales en general impuestas a su existencia. Finalmente una cumbre de la tarea por la que persevera la especie humana. Por eso y por encima de los demás, siempre será El Rey.

martes, 11 de noviembre de 2008

7-10-2008: James en el Auditorio Nacional de México, D.F.


El primer concierto de James en México tuvo un sentimiento de ajuste de cuentas largo tiempo postergado. Estas tierras recibieron muy bien todas las producciones del grupo mancuniano a partir de su disco de 1992 Seven, de donde “Born of Frustration” se convirtió en un clásico de la extrañada estación de FM Rock 101. Cuando Laid reventó en 1993 parecía imposible que a alguien no le gustara ese disco, todos privilegiaban por lo menos una canción, si no era “Say Something”, entonces “Out to Get You”, o “Laid”, o “Sometimes”. En la estación de radio universitaria donde colaboraba el eRRe era uno de esos cedés que nunca abandonaba la bandeja de reproducción, prácticamente todos los programas lo traían. Whiplash, como Laid también fue producido por Brian Eno y seguía mostrando a la banda en pleno dominio de sus capacidades, que redituó los sencillos “Tomorrow” y “She’s a Star”, el problema fue que en los tres años que tardaron en grabarlo (con Wah-Wah en medio, una colección de descartes de las sesiones de “Laid” con Eno que a muchos les costó entender) habían perdido fuerza en el empuje al ascenso comercial que Laid les había dado. Para la época de Millonaires, en 1999, el grupo empezó a acusar síntomas de agotamiento, “I Know What I’m Here For” y “Just Like Fred Astaire” sonaron fuerte en la radio mexicana, pero particularmente en Estados Unidos la repercusión fue casi nula. Lo cual jugó en nuestra contra. Por aquel tiempo corrió el rumor de que el grupo anhelaba tocar no sólo en México, sino realizar toda una gira latinoamericana, pero por cuestiones de infraestructura los gastos no salían a menos que también pudieran tocar en Estados Unidos, donde los manejadores pensaban que el grupo no tenía suficiente convocatoria. En 2002 tomaron caminos separadaos y la oportunidad de tenerlos en México parecía definitivamente perdida.

Cosas buenas llegan a los que esperan y vaya revancha la del 7 de octubre de 2008 en el Auditorio Nacional del DeFe. Un concierto con el poder de convertir a los escépticos en creyentes. Dicho esto con conocimiento de causa, la acompañante del eRRe nunca los había escuchado –o eso cree ella, porque hubo una época en que todas las fiestas tenían canciones de James- y salió con una sonrisa de oreja a oreja queriendo saber de qué manantial provino ese torrente de música proverbial. Redención es lo que ofrece una banda que más que canciones hace himnos, pero no de la forma santurrona y grandilocuente de Bono y secuaces, por ejemplo, el enfoque de James es más humilde y, en consecuencia, más fácil para relacionarse a cualquier persona. A ellos no les hace falta “escalar la más alta montaña” ni “correr a través de los bosques” en pos de la la salvación, ¿para qué si ella te va a encontrar? Aun sea en la situación más jodida. Si la buscas, en cambio, es probable que se vuelve una dama esquiva (¿hay una que no lo sea?). Por cada imagen de ascensión beatífica de U2 –la parafraseada “I Still Haven’t Found What I’m Looking For” o “Elevation”-, James tiene una de caída en los abismos para responderle: “feel so small they could step on you”, en “Out to Get You”, o “I no longer feel my God is watching over me”, en “Ring the Bells”. Este juicio no puede ser tajante y, por supuesto, U2 cuenta con canciones sobre perdedores, como en “Stay (Faraway so close!)”, y James tiene sus canciones de autoyuda, como “Tomorrow”, pero por lo general mientras que U2 propone apartarse del mal, corregir el camino y el ennoblecimiento del espíritu, James ve en los despeñaderos del alma momentos de alta tensión que pueden convertirse en oportunidades para la revelación.

Podríamos seguir soltando choro, pero para qué, si gracias a las buenas artes de los mercaderes del Tianguis del Chopo pueden entender mejor de qué habla el eRRe oyendo a James en la ciudad de México el 7 de octubre de 2008 si pasan por aquí:
...donde oirán estas canciones: Say Something, Destiny Calling, Oh My Heart, Waterfall, Ring The Bells, Señorita, Hey Ma, Bubbles, Dream Thrum, I Wanna Go Home, Out To Get You, Upside, Whiteboy, Honest Joe, Born Of Frustration, Tomorrow, Sound, Just Like Fred Astaire, Sometimes, Laid, Getting Away With It (All Messed Up), Sit Down

lunes, 10 de noviembre de 2008

¡Radiohead en México! ¡En Ojo de Agua!

A ver, ahora que surfeando por distintas páginas parece confirmado que Radiohead tocará en México los próximos 15, 16 y 17 de marzo de 2009, resulta gracioso leer las leyendas que se han tejido acerca de su primera visita, varios años atrás, en un baresucho allá, por donde hasta Dios le da miedo pasearse, a un lado de la carretera de Ojo de Agua. Cumpliendo su misión desmitologizadora, el eRRe quisiera revisar ciertas informaciones.

Primero que nada, Radiohead SÍ vino a México. Los remiendos de memoria del eRRe no le alcanzan para precisar el año, pero recuerda que habrá sido por el segundo año de la facultad. Aquí habrá que aclarar otro malentendido. Corre la versión de que el grupo vino antes de lanzar el sencillo “Creep”. Es falso. El disco Pablo Honey ya había salido a la venta y “Creep” había sonado por todas partes. De esto no cabe duda, pues el eRRe guarda clara memoria de su compadre Pit-UFO molestándolo en el cuarto oscuro de la clase de foto por gustarle una rola tan azotada, y eso fue en el primer semestre de universidad. Si acaso estaba por salir el EP de My Iron Lung, por lo cual debió ser alrededor de 1994. Por lo tanto también es mentira la historia del artista torturado en la que un Thom Yorke frustrado por ver a su banda sin rumbo se emborracha jurando nunca volver a tocar en un sitio así. No es que le neguemos a Ojo de Agua su riqueza en motivos para embrutecerse de alcohol, pero aunque él no estuvo presente (por favor, hablamos de Ojo de Agua), el eRRe contó con un testimonio de primera mano. A un buen amigo que ha desfilado por Guillotina y La Gusana Ciega le tocó participar como telonero del concierto. Según él, Thom desde un principio estuvo hasta las manitas, y casi metía las manos al fuego a que no sólo era de alcohol. Aseguraba incluso que él y otro compañero de su grupo ayudaron cargándolo hasta el escenario. El eRRe tampoco recuerda que haya reportado botellazos u otro tipo de proyectiles siendo lanzados al escenario, pero sí que el sitio era para no volver jamás.

Lo que a los más jóvenes les cuesta entender es, primero, que en aquella época la organización de este tipo de conciertos estaba en ciernes, la improvisación era la única infraestructura con la que contaban muchosa promotores (bueno, todavía de algunos, ¿verdad, Festival Colmena?), se creía que no había público y por eso los llevaban a los lugares más inhóspitos del Estado de México o Xochimilco. Por otra parte, no estamos hablando de los Radiohead a los que se les tributa una veneración de semidioses, no eran los Radiohead que habían sacado OK Computer, los que habían conmocionado al mundo regalando su disco por Internet. Al contrario, sobre Radiohead en ese entonces pesaba la sospecha de ser unos “one-hit-wonder”. Sí, todos los noviecillos con dos vodkas de más un viernes por la noche habían cantado “Creep” y por inercia el siguiente sencillo, “Stop Whispering”, estaba en la rotación continua de MTV, pero no parecía que fuera a pasar mucho más con ellos. El camarada Pit-UFO no era el único que empleaba el tono sarcástico para referirse a ellos por la imagen de exacerbado sufrimiento que transmitían. Radiohead era una banda del montón, como tantas otras que se han perdido en el oleaje del tiempo. Y pocos habrían anticipado que más de 10 años después ese concierto en un lugar perdido de Ojo de Agua sería discutido como una aparición sobrenatural.

Para finalizar el eRRe reporta que acaba de escuchar la versión en vinilo del OK Computer editada recientemente y le voló la cabeza. Fue como descubrir el disco de nuevo. Las paredes del cerebro se cimbraban. Recomendable para los que gustan de volar prescindiendo del cinturón de seguridad. We hope that you choke.

Complementando, un inmejorable comentario sobre lo de Ojo de Agua aquí: http://radiodf.org/sobre-aquel-legendario-concierto-de-radiohead-en-mxico/

Por cierto, a lo que realmente vino todo esto es que el día de hoy Reactor 105.7 del FM de la Ciudad de México transmitió el "legendario" concierto de Ojo de Agua y se oía machín, en cuanto alguien sepa de un alma caritativa que lo haya grabado y puesto a circular en la red... o algo así... por favor dejen su aviso en la sección de comentarios.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Sábados del Chopo

Qué felices los días en el Chopo. Después de un rato de no ir es como lo más parecido a un mundo "bueno". Sí, aun con los chavos que te acusan por robarte una película sin fundamento. Aun con los chacales que venden los discos a precio de maná (sin Fher, por favor). Aun con el calor de marranos y con que en el estacionamiento de Suburbia invariablemente quieren dejártela caer por quince minutos más. Hacen que te olvides de todo. O de casi todo, te recuerda que incluso los mundos "buenos" tienen sus problemas. Pero de todo lo demás sí... Te hacen olvidar de que puedes estar a horas del entierro de tu vida. Te hacen olvidar lo canalla que tú mismo eres todos los días. Te hacen olvidar las grandes preguntas. Los grandes momentos. Los grandes nombres. Las grandes preocupaciones. Te hacen olvidarte del olvido. Los días en el Chopo son aún más felices cuando recibes la llamada de alguien desde lejos que no necesita decirte que te extraña para que sepas que te extraña. Los días en el Chopo son felices porque son la secundaria y las crudas que es mejor pasarse rodeado de música y los weyes de los puestos que ni siquiera saben cómo te llamas pero con los que puedes platicar de nuevos discos como otros weyes platican de las viejas que se cogen, los días en el Chopo son felices porque son amigos, y casetes, y Banda Rockera, y toquines, y mota, y chelas, y nalgas, y cábula, y viniles raros, y regateo, y cedés, y playeras, y toda esa basura de la que podrías prescindir cualquier día pero sin la cual esta pinche vida sería más yerma que la Tierra Baldía de Elliott. Después de todas las amputaciones... el rocanrol todavía rockea.

P.S: Tachepiranha, el eRRe ya tiene tu encargo; búscalo pronto en este mismo blog.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Hay gente que desprecio y por más que lo intento -para complacer a otra gente, no al eRRe- no puedo evitarlo... Eso me parece un acto de amor... de amor al eRRe cuando menos...

firma;
El Gólem del eRRe

martes, 4 de noviembre de 2008

Now you people of Chilangotitlan can see what's my point about pilots...