lunes, 5 de octubre de 2009

La chica más guapa de... de...

Tras debatirse sobre si postearles un video de Lou Reed tocando “What’s Good” o de John Cale con “Dying on the Vine”, el eRRe se percata que no son las canciones más alentadoras para empezar el último trimestre del año, así que opta por convidarles un video que lo pone de buen humor. Los Flight of the Conchords se supone que son un dueto de comedia y si bien es cierto que hacen reír con sus canciones honestas hasta el ridículo, al faltarles las pretensiones de una banda “en serio” la ingenuidad que proyectan no sabe fingida, como un refrescante aire de realidad en un negocio que apesta a delirios de grandeza peores que los de Fox y López Obrador encerrados en Los Pinos. Si al eRRe le diera por la metafísica les diría que a los Flight of the Conchords les sobra lo que otros presumen: alma. El siguiente video le gusta porque le recuerda montonal de fiestas con todo el elenco toqueyrol en la época de la universidad -y hasta algunas di'ora-, incluyendo la retórica pedida de permiso al wey de la fiesta para proceder y los bailes en brama. Para qué te voy a mentir diciéndote que eres la chica más guapa del mundo… Pero de la fiesta seguro que sí. Bret, el de las barbitas, le recuerda al Alquimista –si están familiarizados con la serie y con el Alquimista sabrán por qué, de esos que ligan hasta por accidente-, el otro podría ser cualquiera de nosotros que no sabemos hablar de nuestros avances románticos más que mediante metáforas futboleras, musicales o citas de la tele o las películas. La mejor parte para el eRRe viene por ahí de los 2 minutos 42, cuando Jemaine encarrerado tiene que cortar su propuesta de irse a “sentir” en el sofá resignándose a ir despacio – eso sí, sin perder el estilo de su crescendo soul-, completando el coro de “you’re so beautiful” con un “like a tree”. ¡A huevo! Si no por falta de talento poético voy a quedarme con la canción incompleta, ni con las ganas de tener una onda, no estoy hecho de palo, ¿o sí? Luego el gran piropo de la rola “you could be a part time model”, claro con la aclaración “but you’d probably have to keep your normal job” y así pasarías parte de tu tiempo modelando y parte conmigo (y parte en tu trabajo normal). No se pierdan cómo se descompone la cara de la güerita después del agudísimo falsete de Jemaine. Una lección de la obviedad como una de las bellas artes(o algo aproximado). Otros grandes piropos que propongo incorporar de inmediato a nuestro arsenal para la conquista, compañeros: “podrías ser azafata en los sesenta” y “podrías ser una prostituta de clase alta”. Prometemos pronto corregir esa errónea impresión de las damas sobre la devaluación del romanticismo. De por qué la serie en HBO de los Flight of the Conchords retrata con delicada belleza el caos de nuestras relaciones neomilenaristas el eRRE espera tener chance de platicarles después largo y tendido. Mientras deberían prepararse viendo la temporada uno, que según el chismerío de Internet es la mejor de las dos que hay –el eRRe tampoco ha visto la segunda. Me parece que es una de esas series que sí requieren de una sensibilidad especial para disfrutarla, básicamente ser medio freak en eso de la música y los artefactos de la cultura pop. Disfruten el videíto. Sobre los subtítulos: ninguna traducción le hace justicia a los Flight of the Conchords… porque no son una banda, hermano, son una forma de vida… Tsss… Rola…

viernes, 18 de septiembre de 2009

Adiós, Jim, los mucachos católicos te extrañaremos

¿Se acuerdan que hace poco les decía que quería el ángel? Pues ahora ya lo tiene.

Enterarse así de estas noticias sí duele porque le despiertan a uno malos pensamientos. Le refuerzan la superstición. Lo ponen a uno a preguntarse por los misterios. Lo sumergen en el abismo. Para serles franco el eRRe ya se está cansando de esta rachita. De que apenas empieza a clavarse en un músico medio olvidado, éste va y se muere. Hace unos meses los contaba lo mismo cuando falleció Antonio Vega, de Nacha Pop. Pues nada, que la misma historia. Y en esta ocasión, para peor, tengo pruebas que lo demuestran en este post y este otro –toda la semana pasada el eRRe no pudo levantarse de la cama sin antes empezar su día con “I Want the Angel”, ¿qué tipo de retorcida premonición es esa? Pues eso. Que Jim Carroll fue y se murió. La semana pasada. El domingo que no fue diferente a cualquier otro domingo. Aunque al parecer ocurrió dos días antes: el 11 de septiembre -¡qué fecha aciaga! Un infarto. A la edad de 60. Trabajaba en su escritorio al momento del estoque final, según dice la nota en su página catholicboy.com. No, el dominio, no es de una asociación contra la pedofilia. Es de Jim Carroll.

Sus Diarios del basketball, una selección de los diarios que escribió durante la adolescencia empiezan describiendo el entusiasmo por la vida que sintió por haber debutado en las ligas infantiles de básquetbol. Para el final del libro Jim se ha convertido en un yonqui que se prostituye para conseguir más varo para el pico. Después de limpiar las bolsitas de joyero donde viene la droga, entra al baño y vomita mientras piensa que sólo quisiera ser puro. Esto me lo fusilo de la nota que sacó el New York Times, pero lo cito porque me parece que así se resume la jornada de Jim Carroll con su escritura, la jornada que siguieron Rimbaud y Burroughs y Lou Reed antes que él. La legión visionaria de la que Jim Carroll fue uno de los últimos guerreros. Muchos años después los diarios del básquetbol llegaron a la pantalla grande con un Jim Carroll transformado en el guapo de Leonardo DiCaprio. La verdad es que Jim Carroll también era guapo. Es sólo que los feos reclamamos la sordidez y el genio para nuestro reino.

En 1980 Ketih Richards le consiguió un contrato de tres discos. El primero, Catholic Boy es el más perdurable. Su canción “People Who Died”, un recuento de los camaradas que se le habían quedado en el camino, apareció en la película de E.T. Vinieron dos más, Dry Dreams (1982) y I Write Your Name (1983), que si bien tenían lo suyito no se desprendían la piel como en las canciones del debut. Después Jim se retiró de la música para centrarse en su carrera de escritor. Dejó varios poemarios. Dedicó 8 fragmentos a la muerte de Kurt Cobain con quien ahora debe compartir una botella de vino y muchas cajetillas de cigarros. Imagino a Kurt hablándole al oído mientras Jim lo escucha con la cabeza gacha y gesto serio sin acabar de estar totalmente de acuerdo con lo que está escuchando. En el CBGB's el club punk ahora también fenecido. Ambos llevan camisas de cuadros. Y la cabeza de Foucault les sirve de mesa. Todo es muy oscuro y lleno de humo -¿o serán las nubes? Todo se ve en un tono púrpura luctuoso de Semana Santa. La música se oye como una sierra eléctrica. Muy alto. La noche se desparrama en Nueva York para satisfacción y angustia de nosotros, los muchachos católicos, los que aprendimos a sublimarnos sólo en el dolor, nunca en el regocijo.

Andabas tras el ángel. Por fin lo tienes. Descansa, Jim... This song is for you, my brother!!!

Amén.



La letra aquí.

viernes, 11 de septiembre de 2009

¡Qué privilegio!

El eRRe no puede dejar de compartirles el acto de inmensa generosidad que le tocó vivir hoy al conocer a Isol, de visita en la ciudad de México en su faceta de ilustradora. Como el minúsculo -microscópico, dirían algunos- grupo de lectores fieles a este blog recordará, Sima, el disco que grabó con Zypce el año pasado, fue declarado el favorito en español de 2008 para eRRemental. Desde entonces había sido uno de los añadidos más elusivos a la colección. Hoy tuvo el honor de recibirlo de manos de la propia Isol. Una edición muy bonita por cierto, ojalá pronto se concreten los planes que me comentó había de sacarlo por nuestros rumbos. Aquí el testimonio del encuentro. ¡Muchas gracias, Isol!
Visítenla en su blog: http://www.isolisol.blogspot.com/ o mejor aún: cómprense uno de sus fabulbuenos libros y vayan a que se los firme mañana, sábado 12, al medio día, allá en la Chayito Castellanos de la Condechi.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Mew estuvo poca madre, pero...

Aquí lo interesante de preguntar no es si un tipo llamado Josmar intentó raptar o no un avión de Aeroméxico. Es el hecho mismo de que nos lo preguntemos. ¿Por qué en México todo nos parece un circo escrupulosamente planeado que para alejar nuestra atención de los impuestos y no sé qué? ¿Por qué especialmente aquí cuándo sabemos que los mexicanos somos un desmadre? Una cosa es enterrar bajo la alfombra las cochinadas entre esa raza maldita que todos sabemos que son los políticos. Pero al eRRe en particular con la falta de organización que ha caracterizado a este gobierno le parece muy difícil que haya tenido la capacidad para poner de acuerdo a un conjunto de cientoytantos pasajeros + la tripulación para tramar un compló, brody, por más lana que tuvieran para dispendiar. Pero la pregunta va más allá, ¿será que ya a todos todo nos parece digno de sospecha? ¿La fantasía del Internet, y de los héroes que nos creamos a través de los blogs y tuiter -¡ay tú!- y yutiub y feisbuk, será que en serio nos la creímos y ya todo nos parece una chaqueta que nos hacemos enfrente de la realidad? Igual. E igual y está bien. El eRRe vive en un mundo de discos de acetato que ya nadie quiere, de casets que ya nadie quiere, de cedés que ya nadie quiere; sí, también de iPods que todos tenemos. Él no más pregunta. Él por eso no se ensucia las manos con estas teclas de la computadora. Para eso tiene un esclavo que escribe sus dictados –y siempre con torpeza. Ah, y últimamente su mundo también se compone de Flight of the Conchords, una serie que recomienda a todos los que odien los musicales y amen las canciones… Ah, y de ir a conciertos acompañado de chicas bonitas. Bueno, de una chica bonita. O bueno, de más que una chica bonita, porque para chicas bonitas cualquiera que vaya a un concierto. Pero ir con LA chica bonita, no tiene comparación –y LA chica bonita siempre es la que puedes abrazar y besar y dejar que te bese cuando se le pegue la gana y contarle lo que quieras y solazarte en que por lo menos hay una docena de cabrones a los que les gustaría estar en tu lugar. Man, eso es algo que le recomiendo a cualquiera… vale madres qué concierto sea.

martes, 8 de septiembre de 2009

PANTERA!!!!

Alguien le cuenta un sueño donde el eRRe se convierte en Pantera. Conforme avanza la narración el eRRe la encuentra más divertida –“divertida porque es real”, acotaría un gánster de los Simpson-, pero quien se la cuenta mueve los ojos con un giro espeluznante. La onda es que en el sueño el eRRe pedía ayuda. Porque por más que lo evitara no podía evitar convertirse en Pantera. Y dicen que se ve que le dolía un chingo. Pero todo el chiste estribaba en escuchar la música. No el lenguaje que se empuña en un crujido como papel de aluminio. No las letras. No la puta armonía. Escuchar la música porque tenía algo que decir, algo que él no podía. Y si no escuchabas la música condenabas al eRRe a esa vil transformación de hombre-pantera. Vamos, tan vil que recuerda la nueva rola de Shakira –por más que en el video se vea buenísima. Ahora, lo curioso es que la Pantera nunca sería uno de los primeros animales que mencionaría en uno de esos estúpidos tests tipo faisbuk “¿qué animal te gustaría ser?”, es una bestia que le impone demasiado. No estoy seguro pero creo que es de las primeras que menciona el Génesis con el león y las aves. Los felinos, siempre le han parecido un mal necesario, pero entre ellos, la Pantera, como las Liliths del mundo, siempre le ha parecido investida del respeto que imponen los misterios perniciosos. Como el Cristo de Marcelino (pan y vino). El pelaje negro de las Panteras, el que con más facilidad se confunde en la noche, no es ningún tipo de buen augurio. En casa de los papás del eRRe hasta la fecha hay una Pantera de porcelana tamaño natural que hasta la fecha asusta a cualquier despistado. En una decisión de perversidad quién sabe qué tan consciente, el papá del eRRe decidió colocarla a la entrada del baño al que generalmente van los invitados y de lo imponente que resulta en medio de la oscuridad y la borrachera más de una vez ha costado un accidente a medio camino. La Pantera es de cuidado y tal vez por pura inercia del sueño que le contaron, al eRRe le ha agarrado una rachita de escuchar a un grupito que no pudo elegir mejor su nombre. A principios de los noventa, Pantera fue para el heavy metal un regalo caído del cielo. O mejor dicho del infierno. Como habrían de titular su recopilación del 2003 literalmente “reinventaron el infierno” en una época en que la corona de maldad del metal andaba por los suelos, abollada por la exuberancia del glam-rock era un pedazo de hojalata con el que jugaban futbol los muchachos grunge. Metallica se había rebajado a grabar más de una balada en su disco que de negro sólo tenía la portada y aunque la escena subterránea de heavy-metal nunca ha dejado de ser pujante, Pantera fue el primer acto de metal realmente pesado en irrumpir en el mainstream de los noventa y en ganarse el respeto de sus compinches alternativos o como se hicieran llamar que tenían alrededor. La maldad que encarnaba Pantera ya no era la de los demonios y el terror a lo Lovecraft de antaño. Pantera iba directo a la médula hablando del terror que yacía dentro de uno mismo y que en gran medida tenía que ver con un pavor de decepcionar a los demás –y en tu relación con los demás decepcionarte de los valores por los que creías vivir. En la prepa con el Maestro Reza solíamos comentar cómo Pantera encontraba la manera de hacer una canción pesadísima sobre la relación con un amigo. Antes de saltar a la fama Pantera era un grupo más del montón con más gel en el cabello que ideas para tocar –un Moderatto cualquiera, comidos por su propia broma. Pero a principios de los noventa, da igual si por querer saltar de vagón o por una auténtica transformación en la idea de lo que debía ser la banda, dieron un cambio hacia una música más rasposa, asimismo de una complejidad técnica que llegaría a ser pasmosa. Cowboys From Hell (1990) su primer LP tras la "renovación” todavía conserva trazos de su pasado glam, pero ya da muestra de unos cambios de ritmo hacia el lado salvaje que habría de gobernar Vulgar Display of Power (1992). Ese es el disco con el que Pantera dominaría, un disco que nos convocaba a asumir nuestro papel de guerreros en el sentido más caballeresco del término. Detrás de la dureza de su música y del mismo título del disco en realidad lo que había era un llamado a defender los principios básicos de convivencia humana. Era como decir, ya que el mundo está hecho una mierda y no tenemos puta idea de adónde vamos por lo menos hay que creer en la lealtad, el amor, la solidaridad, reconocer que por nuestra tendencia a formar tribus debemos alejarnos cuando nos tenemos que alejar y al mismo tiempo atacar al radical porque alguien así rompe con cualquier equilibrio. Para un título tan agresivo, era un disco que hablaba mucho de honor, pero también de los sacrificios tal vez inútiles, tal vez inexplicables, a los que uno llega en la defensa de un código de conducta. El despliegue vulgar de poder se aplicaba sólo cuando era necesario, pero no había que olvidar que existía el recurso. De eso trataba "Walk", con su riff machachón, bien disciplinado: sigue tu camino, maestro, no andes tras de mí que no soy ejemplo de nadie, soy único como cualquiera, aprende quién eres por tus propios medios, respeta, porque si cruzas esta línea estoy en todo mi derecho de pagar tu "jodida hostilidad" con idéntica moneda. Ninguna canción en ese disco expresaba con tanto dramatismo la insensatez que soporta todo gran ideal como “This Love” con una línea escalofriante: “I’d kill myself for you, I’d kill you for myself”, y lo mejor es que lo mismo podría referirse a una mujer que a la patria. Con Far Beyond Driven (1994) aceleraron todavía más las cosas aunque en el fondo es un disco introspectivo, las letras Phil Anselmo ya no ponen los valores afuera, el guerrero ha fracaso en defender a su nación y ahora debe ser fiel a sí mismo, si acaso a su pequeña cofradía custodia de los secretos de la lucha, más sámurai que espartano en esta ocasión, en "5 minutes alone" Phil Anselmo gruñe: "Lloras por una compensación, te pido que sólo nos des cinco minutos solos" (para decidir si te rompemos la madre o con correrte a patadas basta, podría agregarse). En The Great Southern Trendkill (1996) de plano se soltaron el chongo de la rudeza. Si años antes el eRRe había descubierto al diablo en los berridos que Franck Black soltaba con los Pixies, en “Drag the Waters” oiría la voz de los condenados, una cumbre de densidad metalera que te carcome como si trajeras un puercoespín caminándote las entrañas. La Pantera rugía como bestia poseída, pero cuando te acercas tanto a las puertas del abismo lo más probable es que algo malo suceda. Una noche al malencarado de Phil Anselmo se le fue la mano con la jeringa y casi no la cuenta. Fue declarado clínicamente muerto y gracias a los esfuerzos de los médicos y alguna ayudadita de sus aliados en el más allá nos lo regresaron. Cuando despertó lo primero que se apuró en aclarar es que no había visto ninguna puta luz al final del túnel ni nada que se le pareciera, solamente se sentía de la verrrrrga. El 8 de diciembre de 2004 en lo que el eRRe considera el particular 9/11 del rocanrol, un acto de aberración increíble, el guitarrista Dimebag Darrell, mientras tocaba con Damageplan, la nueva banda que había formado con Vinnie Paul, exbaterista de Pantera, fue acribillado a tiros por un tipo al que se le ocurrió subirse al escenario en pleno concierto y matarlo por considerarlo culpable de la disolución de Pantera, cargándose junto con él a un puñado de fans en un acto de una violencia que nunca soñaría Mark Chapman, con una frialdad de la que los Hell’s Angels serían incapaces. En fin, que a lo que iba es que eso motivó el siguiente ejercicio a base de fragmentos literales o retrabajados de canciones de Pantera. Por no mencionar ¡Radio 590, la Pantera! (¡MAWWWW!) que fue la primera formación como radioescucha del eRRe. Al final obtendrán la merecida recompensa a su paciencia con un video en concierto de “Walk”. Chingue a su madre la tolerancia. Respeten, maeses.

Cinco minutos solo y estoy roto.
Descerrajaste los portones del cementerio
en tu sueño para que cruzara
con mi traje de pantera
los desastres que nos cobijan.
Respiraste, escupiste, caminaste.
Tú debías quedarte aquí escuchando la música
Evitando desintegrarte. Qué cuentas
Me entregas, mi única amiga. Dolor de cabeza
Y las mejillas amoratadas de insomnio.
No la cuidaste. Dejaste que te tocara la gente.
No hubo música sólo ciudad.
Al cabo soy yo el que enlodece
Cuando llueve en el castillo del lenguaje.
Guardas este regalo en el dolor.
Este dolor en una forma de vida.
Felices en los bares. ¿No me extrañas?
Quise llamarme revolución,
Y terminé inmortalmente insensato
Arrastré las aguas en las que me ahogaron
La tribu de los santos y de los jodidos hostiles.
Más de una vez las caras fueron iguales.
Tienes razón
Cada mañana cuando volteo el espejo
Me da miedo el saludo de Phil Anselmo
Con las ganas que trae de madrearme...

sábado, 5 de septiembre de 2009

Quiero el ángel

Es una pena no poder conseguir en castellano el efecto de los malabares aliterativos que confieren a este poema de Jim Carroll su trepidación aérea, como si viajáramos en alas de un planeador sin piloto o una química desbocada. Aunque “I Want the Angel” es uno de los temas que conforman el disco Catholic Boy de la Jim Carroll Band, no creo que sea un error considerarlo poema antes que canción, parece muy claro que hay una musicalidad intrínseca en el texto que precede y a la que se subordina la ejecución de los instrumentos. Subeybajas de respiración, la inercia de la rima no para una vez toma vuelo, con una pegada no muy distante a la de una canción de hip-hop. De hecho sería una rola de hip-hop, si no fuera porque Jim Carroll entrega cada sílaba masticada en la mueca displicente del punk, con voz que no se sabe si es andrógina o simplemente aniñada, porque también está cargada de esperanza, este güey todavía cree en Santa Clós… o bueno, pues, en los ángeles, ¿qué diferencia hay? Como en el hip-hop, el flujo lírico es lo que acaba determinando el significado de cada palabra, así la palabra “doubles”, que en inglés funcionaría al mismo tiempo como pronombre, adjetivo y verbo, el eRRe se ha visto forzado a reducir sus lecturas semánticas con el verbo "duplicar", que sin dejar de traicionar el original, asume que sería lo más cercano a la intención del autor si éste pensara en español. Al mismo tiempo para mantener el misterio visionario al que “I want the angel” aspira desde el título, se ha omitido el uso del pronombre "she" (ella), una forma posible en nuestro idioma a la que el eRRe acude apegándose a la tradición que concibe a los ángeles como hermafroditas o en todo caso sin sexo definido. Después de todo la rola, aunque busca la redención, no es necesariamente luminosa, cuesta imaginar criaturas de más contraluces que los ángeles. No son representantes incondicionales de la gracia. Pregúntenle a Lucifer. A San Pablo no hacían más que inspirarle sospechas, recomendaba cuidarnos de ellos pues los consideraba inútiles luego de haber oído la Palabra de Dios directamente de la boca de su Hijo . En la montaña rusa de palabras por la que nos empuja Jim Carroll alcanzamos a vislumbrar los horrores y las delicias que los ángeles son capaces de prodigar, pero la velocidad nos impide una visión clara de cada cuadro. Apenas breves vistazos. ¿Por qué andamos tan nerviosos? Porque el carrito va muy rápido. ¿Y por qué el carrito va tan rápido? Porque lo mueve el deseo. Tanta prisa tenemos por perseguir al ángel que no alcanzamos a entender cómo vive un ángel. Queremos el ángel pero no queremos un ángel. Queremos un ángel pero uno que no nos lance a las tinieblas. Queremos un ángel, pero no la luz cegadora. Queremos un ángel al que podamos verle la cara. Queremos un ángel pero no queremos el ángel. Porque queremos un ángel perfecto.


Quiero el ángel
De sueños que son fatales
La causa por la que la leche de serpiente corre y se corta
Quiero el ángel
De oscuridad que duplica
Absorbe la brillantez de todos mis problemas
Quiero el ángel
Que no se despedaza
Cada vez que susurro, nena, no importa
Quiero el ángel
Que tenga la prueba
Que señale su devoción de los rieles en el techo
Quiero el ángel
Que se atreve a decir
Que no deja que los abogados y la ambición guíen su camino
Quiero el ángel
De ojos que desvarían
Que toma lo que doy y no lo que estoy ahorrando
Quiero el ángel
De huesos tan filosos
Que puedan atravesar sus propios pretextos
Bueno, ser ciego,
Oye, eso estaría bien,
Entonces podría soñar en la noche de completos desconocidos
Y toda la música sería tan carente de espacio
Y todas las mujeres serían tan carentes de rostro
Tan carentes de rostro que serían como película vieja
Simplemente como película vieja que nunca revelé
Quiero el ángel
Que conoce el cielo

Tiene la virtud, tiene la luz paralela en el ojo
Quiero el ángel
Que es en parte torpe
Que filtra la claridad de su vergüenza desesperada
Quiero el ángel
Que conoce el rechazo
Que es como una puta enamorada de su propio reflejo
Quiero el ángel
De tacto que no se pierde
Cuando la sangre cae del gotero como gordo beso rojo
Si yo pudiera atravesar tendría la certeza
Pero esta obsesión es como una cortina fiera
Todos los números reducidos a cero
Y los que murieron jóvenes, ellos son mis héroes
Todos son mis héroes, salieron a dar el paseo
Donde el corazón tiene sentido y la mente no puede hablar
Quiero el ángel
Con hijo que no llora
Tiene sueños diseñados para dormir eternamente
Quiero el ángel
Que no se transformará
En un monstruo cuadrúpedo enamorado de lo extraño
Quiero el ángel
Que nunca escoge
Y no regresa corriendo cada vez que pierde
Pero quiero el ángel que nunca pierde

jueves, 3 de septiembre de 2009

Segundo réquiem por un Rumble Fish


Ahora nada
Qué insoportable horizonte
Una pecera tan pulcra
¿Por qué nos pasan las cosas malas?
¿Porque cayó una brizna de polvo,
Una de las minúsculas virutas
Que se nos van desprendiendo
En la humillante rutina
De todas las noches caer
Levantarnos cada mañana?
Como un pensamiento
Que sin remedio encendió
Una palabra inoportuna
Que quisiéramos tragarnos
Apenas nos resbala de la boca
¿Qué te cuesta verlo
Nadando en el aire
Atareado mensajero
Ondulando de tu sueño al mío?
¿Te imaginas lo limpio del cielo
que la primera humanidad imaginó?
Nada. A todos los que te visitaban
les preguntabas “¿ya viste mi pez?”
¿Ahora qué vas a enseñarles? Nada.
Eso. Nada que ver.
O quizá sólo sea que ocurrió
Para hacernos voltear a ver
Todo esto que tenemos.
Uno al otro. Abrazados.
El único escudo contra el naufragio.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Réquiem por un Rumble Fish

Era un buen pez. Lo que más le agradezco es el disparo en tus ojos la tarde que te lo llevé. Lo levantaste en su bolsa de plástico e hiciste algún comentario admirando sus colores. Cómo te apuraste a lavar la bola de vidrio para instalarlo cuanto antes en su nuevo hogar. Tenía un carácter de los mil demonios, pero eso no quitaba que fuera un buen pez, después de todo se trataba de un beta. Se contagió de tu carisma, todo el que lo conocía quería invitarlo a cenar. Era nada más el pez, tu pez. Única compañía de nuestro ocio. Dios estático o en perpetuo movimiento que desde su esfera de agua nos vio amarnos, pelearnos, reírnos de las tonterías que pasan por la tele. Testigo que callará siempre aquella tarde aciaga en que se salió el fuego de control, de la que todavía se nos notan un poco las quemaduras. Yo creía que duraría mucho, una prueba más de cuánto me equivoco. Ahí estaba todavía en la mañana, con su ojo hinchado, pero ahí estaba. Para la tarde lo que estaba era la pecera: de nuevo vacante . El esoterismo es lo que tenemos más a la mano para explicárnoslo: ¿Habrá sido porque nunca tuvo nombre? ¿O fueron las piedritas azules que le llevé para que absorbieran sus heces minúsculas? La ciencia acaba siendo una superstición del montón. Mal augurio, una razón menos que te retiene. Quizá para redimirnos haga falta lo mismo que Mickey Rourke y Matt Dillon hicieron en Rumble Fish. ¿Te acuerdas? Motorcycle Boy dice que no pelean por naturaleza, pero ¿a poco tú no tendrías ganas de arrancarle la cabeza al primero que pasara si te metieran a una de esas celdillas donde apenas te puedes mover que tienen para exhibirlos en los acuarios, tan semejantes a los espacios de aislamiento en las penitenciarías? Si regresaran al río no pelearían, nadarían con la corriente. Organicemos una conspiración internacional para liberar a todos los beta del mundo. Todos los hermosos guerreros que metimos a una vitrina creyendo que así los apreciaríamos mejor. Primero tendremos que dar con el río correcto. Si no encontramos el río correcto nuestros esfuerzos podrían ser en vano. La impaciencia habrá de tentarnos a formar uno con nuestras lágrimas, pero eso cualquiera se da cuenta que sería como hacer trampa.

martes, 1 de septiembre de 2009

Lessons learned from Rocky I to Rocky III

Qué buen título para una rola o para un libro o un cuento si a esas vamos. Al eRRe no podría importarle menos que acaben de sacar un disco. De hecho cuando estos brittish hindús hicieron su aparición por primera vez hace unos años con "Brimful of Asha" los odiaba. Pero últimamente lo ponen de buenas con esto... THE OVERGROWN SUPERSHIT... Qué feliz se está careciendo de sentido. Bueno para viajar. Toqueyrol.

Una cosa más...

sobre "Deberías saber por qué"... es una rola redentora, no solamente porque sea una rola de alguien que regresa de entre los muertos, sobre todo porque es una rola que viene de alguien vivo... "Si te pones la camiseta, deberías saber por qué". Charly sabe por qué está vivo... ¿y tú?