viernes, 14 de agosto de 2009

I was a catholic boy...

Doce años como en la cárcel, viendo a puro güey a cual más de disfuncional. Con la misma urgencia por encontrar la manera más práctica de abrirte paso en tu crujía con una sola mano porque tienes la otra ocupada en taparte el culo. Abandonado a los instintos más crudos de los hombres, o para mayor crueldad: de los niños. Años que te pueden joder más allá de lo reparable pero de los que también sacas fuerzas para soportar casi cualquier mamada con la que te salga más adelante la vida. Como en la cárcel la mayoría nunca recupera la cordura, sólo que mientras algunos patalean y tienen que llevárselos amarrados con arneses, otros nada más sobrevivimos. Las escuelas exclusivamente para varones son una especie en extinción. Quién sabe qué tan bueno sea eso. Al menos te obligaban a que desde muy temprano conocieras los límites de la persona que te había tocado ser. Si les dicen que los católicos son blandengues no les crean. Podrán ser persignados pero son unos hijos de puta correosos que dan pelea como si tuvieran los sacramentos de su lado. Ahí están los cristeros, ahí están los irlandeses. Todos lo único que queremos es recuperar la pureza… para dejar que se rompa de nuevo… y que alguien nos pase las llaves para abrir la celda.


Nací en una alberca, hicieron a mi madre pararse
Y le escupí al cirujano y su mano temblorosa
Cuando sentí la luz estaba peor que aburrido
Le robé el bisturí al doctor y corté el cordón

Fui un muchacho católico
Redimido a través del dolor
No del regocijo

Me adelanté dos meses, me pusieron bajo un vidrio
Gritaba y maldecía a los niños cuando sus enfermeras pasaban
Me condenaron por robo en cuanto resbalé del útero
Me condujeron directo de mi madre a una celda en Tombs*

Fui un muchacho católico
Redimido a través del dolor
No del regocijo

Me mataron de hambre semanas, pensaron que me habían enseñado el miedo
Me alimenté de los sueños de mis compañeros de celda, eso me dio buenas ideas
Cuando me liberaron, me había servido bien el tiempo
Hice aliados en el cielo, hice camaradas en el infierno

Fui un niño católico
Corrió la sangre roja
Corrió la sangre salvaje

Hago a los ángeles bailar y caer de rodillas
Cuando entro en una iglesia sangran los pies de las estatuas
Entiendo el destino de todos mis enemigos
Igual que Cristo en el jardín de Getsemaní

Fui un muchacho católico
Redimido a través del dolor
No del regocijo

Vi a nuestro coro robarse el salmo más dulce
Soñé con huesos de mártires colgando de un alambre
Doy una contribución, obtengo absolución
Estoy resuelto a purificar mi alma

Soy un muchacho católico
Redimido por el dolor
No por el regocijo

Y ahora no pueden tocarme
Tengo todos los sacramentos para respaldarme
Tengo el bautismo, tengo la penitencia
Tengo la comunión y tengo la extremaunción
Hombre, tengo la confirmación

Fui un muchacho católico
Redimido a través del dolor
No del regocijo

Y ahora soy un hombre católico
Pego mi lengua al barandal cada vez que puedo

*Tombs: Centro Penitenciario en Manhattan, NY.

2 comentarios:

Jorge Pedro dijo...

un gusto encontrarte ayer en la calle :)

eRRe dijo...

Gusto compartido, don JP, a ver cuando lo repite el azar. Suerte para ambos.