jueves, 14 de febrero de 2008

San Valentín era un jodido mártir

Yo no sé qué está pasando. Apenas y sé mi nombre. Sé que me la he pasado borracho los últimos 10 años. Sé que para ponerme borracho he tenido que saber cómo mantenerme trabajando. Sé que sin el dinero de mis padres no hubiera sido nada. Sé que me gusta perseguir cosas que sólo existen en mi mente. Sé todo lo que he perdido y poco de lo que he ganado. Sé que lloro por tonterías muy importantes que casi nadie entiende. Sé que nada sirve para nada. No sirve el amor no sirve el puto dinero no sirven los amigos no sirve la familia… sé que la música es de lo poco que –escasamente- sirve. Me sé los versos de una canción de los Counting Crows que va “but anyway this change I’ve been feeling/doesn’t make the rain fall”, me los sé tan bien que no necesito que nadie me los repita. Sé que no hace falta que putas madres nadie me quiera. Sé que a veces se extraña. Sé que como todos cargo mi nostalgia y por eso sigo comprando discos de vinilo. Sé que mi guerra nunca será la del resto del mundo. Sé que pese a ello he conseguido aliados, como el Pitufo y el Ozamo y el Tirano y el Prisionero y la Mm… Sé que me caga el amor y la amistad. Y que San Valentín era un chingado mártir. Sé que una nunca queda bien con nadie. Sé que por eso la muerte será sólo mía. Sé que no soy de los que se echan de menos. Sé que soy un adorable traidor. Sé que todos están a mis pies… Y chingue a su puta madre quien diga que no.

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