Al principio nada.
Después uno
con frío de silencio
quiso compañía
y se acompañó con ella.
Un sonido.
Una palabra:
“Nada”
la palabra de uno
la piedra contra el estanque
el sonido de la nada
contra nada
quién fue el primero en tirarla
quién abrió esta grieta
perfecta
para el descalabro.
En la nada imperfecta.
Quién inventó la palabra
que quiero nombrar
y me evade
palabra anulada
en un mundo de nada.
La palabra piedra
sordera
para hablar de alguien
que hablaba
de la palabra “sangre”.
¿Y en la sangre
qué había?
Una flor oscura
Roja
Oscura.
Nada que decir.
Enmudecimiento.
Porque no hay palabras
cerillos quemados
las manos raspadas
nada que decir.
Uno que da manotazos
inventando una palabra,
más que palabra, gruñido,
jadeo
aullido.
El sonido que se escapa
en la primera embestida.
1 comentario:
Tardé en agarrarle la onda... pero al final, qué curioso, de la nada se comprende todo.
Publicar un comentario