martes, 16 de febrero de 2010

Nota cavernícola

Al principio nada.

Después uno

con frío de silencio

quiso compañía

y se acompañó con ella.

Un sonido.

Una palabra:

“Nada”

la palabra de uno

la piedra contra el estanque

el sonido de la nada

contra nada

quién fue el primero en tirarla

quién abrió esta grieta

perfecta

para el descalabro.

En la nada imperfecta.

Quién inventó la palabra

que quiero nombrar

y me evade

palabra anulada

en un mundo de nada.

La palabra piedra

sordera

para hablar de alguien

que hablaba

de la palabra “sangre”.

¿Y en la sangre

qué había?

Una flor oscura

Roja

Oscura.

Nada que decir.

Enmudecimiento.

Porque no hay palabras

cerillos quemados

las manos raspadas

nada que decir.

Uno que da manotazos

inventando una palabra,

más que palabra, gruñido,

jadeo

aullido.

El sonido que se escapa

en la primera embestida.

1 comentario:

Gerardo de la Cruz dijo...

Tardé en agarrarle la onda... pero al final, qué curioso, de la nada se comprende todo.