¿En qué momento, quién fue el listillo que nos convenció de que las palabras solucionaban la aflicción que sea? ¿Qué astuto hombre de negocios nos vendió el alfabeto como una herramienta que además de cerrar transacciones cotidianas podía resultar un bálsamo para el espíritu? ¿En qué momento las palabras se cargaron de más significado que un abrazo, una mirada, simplemente un "estar"? ¿Cuándo fue que el silencio perdió su adorable calma?
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