Lo peor de las malas noticias es su impaciencia. Regresas de vacaciones y tu papá tiene un accidente casi mortal. Estás dulcemente echado en un sofá sin meterte con el mundo y recibes una llamada urgente. Planeas un día de feliz dispendio en el centro y se te pierde la tarjeta de crédito. Realizas el sueño de bañarte en una piscina acompañado por dos nínfulas radiantes y he aquí que la grabadora resbala dentro del agua. Dicta sabio el refrán: “si no hay noticias, son buenas noticias”. Las buenas noticias llegan protegidas en burbujas de plástico e irremediablemente tarde, por eso aunque como a Calamaro, no nos guste esperar, lo mejor es armarnos de paciencia. Las malas noticias, en cambio, finiquitan rápidosus negocios, les apura cumplir con toda la gente a la que tienen que ir a molestar. Te acostumbras a pensar que los pasajes venturosos de tu vida son presagios de tormenta y a la perorata de que todo va a estar peor. Cuando ves la luz al final del túnel, sabes que sólo se trata del faro del tren acercándose, pero ni siquiera vale la pena intentar apartarse, si de todos modos a donde corras, te tocará parte del ramalazo; mejor a ver si ahí quedas, con suerte y aparte no te toca lidiar con las consecuencias. (M)Ámame ahora no mañana. O en la escueta forma que el camarada Tom Jobim tiene para decirlo:
Tristeza no tem fin
Felicidade sim
2 comentarios:
Qué pasó don eRRe, ¿le comieron la lengua los ratones? ¿le comieron las manos? Qué pasó con esos "posts", se extraña leerlo. O qué, ¿nos va a dejar nomas así, como novias de pueblo?
Qué pasó don eRRe, ¿le comieron la lengua los ratones? ¿le comieron las manos? Qué pasó con esos "posts", se extraña leerlo. O qué, ¿nos va a dejar nomas así, como novias de pueblo?
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