sábado, 11 de octubre de 2008

Andrés Calamaro en Guadalajara, 10-10-08 (upgraded)

Guadalajara, hueles a pura tierra mojada y afuera del Teatro Diana nada más que a expectación. El primer concierto de Andrés Calamaro en México parece verbena popular, en las taquillas gente desesperada por hacerse de los últimos boletos disponibles para hoy, la función de mañana, sábado, ya está agotada, más gente tomando chela, los puestos de playeras ofreciendo su mercancía como palmas en Domingo de Ramos, al eRRe le toca ver a un wey llevarse 12 de un jalón ($1200 varotes, lo que costaba un boleto en la mejor sección). Por dentro, el Teatro Diana tiene una capacidad que ni siquiera es la mitad del Auditorio Nacional, por lo que la excitación es más concentrada. Alrededor de las 8:45 de la noche, las luces se apagan y por fin: Calamaro pisa un escenario mexicano a la cabeza desu banda de seis músicos (tres guitarras, bajo, teclados y batería). Se planta frente al micrófono y a capela suelta la estrofa incial de “El Salmón” antes que la banda explote y también esa otra banda, la que está abajo, la banda de Guanatos, prendida por encima de las expectativas del eRRe, de pie para no volverse a sentar en el resto del concierto, ni siquiera en la parte más tranquila de los tangos argentios (“Jugar con fuego” y esa joya etílica de “Los mareados”), gesto que Calamaro no deja pasar sin un agradecimiento. “¿Por qué tardaron tanto en venir?”, comenta en un gesto de genuino autosarcasmo. Suceden como un torbellino, las canciones, una detrás de otra, “A los ojos”, “El día de la mujer mundial”, “Carnaval de Brasil”, "Todavía una canción de amor", "Me arde". Alguien le lanza una camiseta de la selección mexicana en "Soy Tuyo". Después de "Todo lo demás también", el eRRe clama por "Crímenes perfectos" y aun con la réplica de una fan -"no, porque sino lloro"-, he aquí que Andrés responde a su llamado y en la parte de "me parece que soy de la quinta que vio el mundial setentyocho" alguien le lanza una playera de la selección argentina. “Loco” -en la que se presenta como Michael Jackson y dice que siguiendo los pasos del autor de Thriller o de Madonna, “voy a cantar hasta los 50 años y después me voy a venir a Guadalajara a filmar películas porno”- seducen animalmente, no hay momento para el descanso, para pensar en los años que soñamos con esta noche, sólo el viejo rocanrol haciendo valer su poder ayudado con algo de cumbita villera y tango y un aderezo de reggae robado directamente del sacerdote Marley. Uno extraña el furtivo encendido de los porritos pero la verdad es que ni falta que hacen, si éste es un viajesote, un subidón. Y cuando pretende retirarse con “Flaca”, el público dice, ah, no, todavía no tenemos suficiente. Y finiquita el negocio con "Sin Documentos", “Canal 69”, cerrando con “Paloma”, y aunque la gente, atascada, todavía no queda satisfecha, hay que guardarse algo para la siguiente noche, cortar orejas y rabo siguiendo la senda que, seguramente, coronará el próximo lunes en el chilango Auditorio Nacional.

Fotos por venir…

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