Por supuesto, el eRRe no ha escuchado todo lo que salió durante el año, pero de lo que cayó en sus manos aquí tienen lo más representativo. Y chéquense la palabrita, los títulos incluidos ni siquiera son los discos que más le gustaron al eRRe durante el año, la lista busca ser una fotografía balanceada y lo más heterogénea posible del año musical. El orden no es forzosamente significativo; la lista absolutamente inapelable y nada definitiva. Empiecen a leerla de abajo para arriba.
-Radiohead – In Rainbows
La revista inglesa Q lo dijo bien: no deja de ser paradójico que el acontecimiento del año en la industria también sea el esfuerzo más accesible que Radiohead haya presentado desde el OK Computer. Armados en esta ocasión con más canciones que juguetitos tecnológicos, los de Oxford regalaron –casi literalmente- un álbum que quienes van de iconoclastas aplaudieron como piedra puntual en el sepulcro de las grandes compañías discográficas al mismo tiempo que le hacían caras por favorecer un formato de composición más claramente rock. Exageran: los coros siguen brillando por su ausencia, manejan patrones rítmicos singularísimos y la explotación de las posibilidades del estudio se mantiene a todo lo que da… sólo que a servicio de la melodía. Si con Animal Collective hablamos del monje que vuelve al mercado, Radiohead entendieron que cuando uno se decide a dar un paso adelante hacia un sitio en el que nadie antes se ha atrevido a entrar, es también el momento de mostrar la mejor cara a la gente, para convencerlos de seguirte.
-Animal Collective – Strawberry Jam
Dice el antiguo texto budista Los diez toros del zen que el verdadero iluminado no se queda meditando aislado en la cumbre de una montaña sino que regresa a mezclarse con la gente del mundo pues aun en el bullicio del mercado la meditación va con él. Pues algo así es lo que hacen los integrantes del Animal Collective en Strawberry Jam, que indudablemente es su álbum más comercial hasta la fecha sin que esto signifique bajarle un ápice al ánimo experimental que ha construido su prestigo. Viajes psicodélicos en los que irrumpen voces sacadas de algún sueño de heavy-metal, melodías ondulantes que tan pronto perturban como remiten a fantasías oníricas. Esta jalea de fresa seguro que trae algo raro porque uno no deja de ver elefantitos rosados.
-Spoon – Ga Ga Ga Ga Ga
Este es uno de esos discos que a la primera suena tan bien que podemos dudar de su mérito. Pero justamente esa es una de las principales cualidades que han distinguido a Spoon desde hace algunos álbumes, hacer que lo difícil parezca fácil servido en dosis del mejor pop que una banda de rock pueda manufacturar. Como su balbuceante título, Ga Ga Ga Ga Ga, es un trabajo minimalista en el sentido más estricto del término: realizado desde lo mínimo. Lo que no forzasemente implica un ensimismamiento. Tal parece que la condición que Brit Daniels, líder de la banda, se impuso en esta ocasión fue hacer las canciones con los elementos justos. Y así se siente, música austera fiel en su espíritu primitivo al primer rocanrol, pero al mismo tiempo sutilmente innovadora con guitarras que apenas y tocan acordes limitándose a emitir ruidos que complementan la canción. Un edificio levantado en el puro fervor.
-Robert Plant & Alison Krauss – Raising Sand
¿Creeen que lo más importante que hizo Robert Plant este año fue la reunión de Led Zeppelin en Londres? Pues se equivocan, lo más importante que hizo este año se llama Raising Sand. Bajo la premisa de conseguir un disco de “americana sexy y oscura”, Plant unió fuerzas con la cantante de country y blue-grass Alison Krauss para llevar a buen término una de las combinaciones más inesperadas de todos los tiempos y producir una de las sorpresas del año. Crédito especial merece la producción de T. Bone-Walker, cuya mano se percibe a lo largo de todo el disco creando texturas de justa emotividad para redundar en lo que muy probablemente sea el disco más importante que Robert Plant ha producido después del Zeppelin. Escuchando algunas canciones hace poco un amigo le dijo al eRRe: “esa no es su voz”. Y es cierto, después de casi 40 años de carrera, Robert Plant decidió desafiarse a sí mismo y salió avante, canciones como “Gone, Gone, Gone”, “Please Read the Letter”, o “Nothing”, nos traen a un dios del rock entregándose con el corazón de un blusero cualquiera pidiendo monedas en las frágiles esquinas del alma.
-El-P – I’ll Sleep When You’re Dead
El-P (apócope de “El-Producto”) es el nombre que Jaime Meline ha elegido para dar batalla en el mundo del hip-hop. Cinco años después de su debut Fantastic Damage, un álbum que sentó nuevos parámetros para la el hip-hop abstracto, I’ll Sleep When You’re Dead profundiza en los conceptos de producción de su predecesor, aunque lo hace desde otro ángulo con una distribución de sonidos más espaciosa (e igual de espacial) construida sobre complejas bases rítmicas muy alejadas del hip-hop de las grandes ventas. Es evidente que no nos hallamos ante un álbum de hip-hop convencional desde el corte abridor, “Tasmanian Pain Coster”, que por sí solo posee valores que otros creadores del género tardarían años en siquiera esbozar con todo y la improbable colaboración de los miembros fundamentales de The Mars Volta, primeros en una lista de invitados estelares e inesperados como Trent Reznor de NIN o Chan Marshall (alias Cat Power), además de otros más próximo a un trabajo de esta naturaleza como Cage o Aesop Rock (a quien El-P tiene firmado en su disquera Definitive-Junx y cuyo álbum None Shall Pass estuvo a punto de ganarle el sitio a su patrón en esta lista. También recomendado)
-Holy Fuck – LP
En un momento donde buena parte de la electrónica parece agotada en la sampledelia, es de agradecer que Holy Fuck venga a darle una vuelta a la tuerca. Si Kraftwerk nos enseñó que el futuro sería del híbrido hombre-máquina, como antes lo había visto Walter Benjamin, inclinándose más por la segunda parte del binomio con su estética robótica (¿a qué viene tanto revuelo con los supuestos robots de Daft Punk, en realidad un par de tipos disfrazados que vuelven como de Disney todo lo siniestro de los maniquís mecánicos utilizados por Krafwerk?), Holy Fuck opta por la vía contraria. Su sonido tiene los efectos de la electrónica sin recurrir a los métodos tradicionales de esa música, en este sentido podría decirse que representan una ruptura dentro de una vanguardia que ya muestra signos de aburrimiento. Programaciones, loops y laptops quedan fuera para dar paso a teclados de juguete, viejas máquinas de 35 mm, instrumentos y no-instrumentos. Lo que van a escuchar en “LP” es una música potente, hipnótica e infecciosamente bailable como la que podría exigírsele al mejor disco de electrónica… sólo que aquí todo tiene carnita entre los huesos.
-Grinderman – Grinderman
Peludos, rudos y urgidos. Grinderman representó la parada intermedia en la preparación del siguiente disco de los Bad Seeds (que Nick Cave promete para el próximo año habrá de encabezar listas como esta). En complicidad con tres de sus malas semillas, Warren Ellis, Mick Harvey y Jim Sclavonous, Cave esta vez olvidó la llave del piano para en cambio desencadenar toda la furia de sus deseos reprimidos y la crisis de la mediana edad en chorros de guitarra eléctrica dando forma a un rock agreste por momentos evocador de sus tiempos con The Birthday Party, pero sobre todo del rancio blues que vaga por el mundo desde el encuentro de Robert Johnson y Satanás en una encrucijada cerca del Mississippi. A este sonido, más que terrenal pedestre, correspondía un cambio en el manual de letras de Mr. Cave, que puso a un lado la Biblia y no tuvo miedo en exponer las telarañas de su libido.
-Manu Chao – La Radiolina
Tras haber ofrecido uno de los conciertos más potentes del año pasado en la ciudad de México, este 2007 finalmente vio salir a las calles su tan esperado nuevo disco. Sin apartarse de los lineamientos marcados previamente por Manu Chao en su trabajo como solista (reunir músicas de los cuatro puntos cardinales alrededor de una base rítmica cercana al reggae con tiempos variable según amerite la ocasión, aderezando la mezcla con ruiditos y samples al gusto), La Radiolina es el momento donde se les oye mejor cohesionados, en absoluta sincronía con el Radio Bemba Sound System, la banda que lleva años acompañando a Manu, que así sea con las tranquilitas o las explosivas, siempre brinda una interpretación prendida, intimista y contagiosa.
-Andrew Bird – Armchair Apocrypha
Andrew Bird se dio a conocer tocando el violín para los Squirrel Nut Zippers y desde 1997 ha estado lanzando discos bajo su propio nombre. Armchair Apocrypha (sucesor del muy recomendable Andrew Bird and the Mysterious Production of Eggs, de 2005) muestra su lado más pop hasta el momento en 12 composiciones con las virtudes para encabezar el hit parade de un mundo ideal, arregladas con el personal instinto armónico de Bird, quien ejerce sus dotes como multi-instrumentalista y silbador experto… Si no lo creen nada más escúchenlo. No queda mucho más que agregar.
-The Good, the Bad and the Queen - The Good, the Bad and the Queen
A diferencia de Gorillaz, su creación junto a Jamie Hewlett cuyos miembros visibles eran cuatro personajes de dibujos animados que se ganaron una entrada en el Libro de Records Guinness como la Banda Virtual Más Exitosa, el nuevo proyecto de Damon Albarn, no era un intento por imaginar el futuro, sino una especie de salto al pasado. Aunque no totalmente… The Good, the Bad and the Queen asomaba su perfil revisionista desde la colaboración de Paul Simonon, ex bajista de The Clash ausente de la música por más de una década, pero el agregado de la guitarra de Simon Tong (ex The Verve) y Tony Allen (baterista de Fela Kuti, creador del afro-beat,), sumado a la producción de Danger Mouse, resultó en un disco donde se mezclaban añoranzas clásicas y resacas de vanguardia. Cadencias dominadas por un reggae dislocado, tenues pero vitales toques de electrónica y una imaginería sonora que se mueve como siluetas en la neblina acompañan unas letras que describen la vida moderna en Londres pero que igual podrían situarse en el siglo XVIII, haciendo del disco algo así como un pequeño curso de historia sobre la capital inglesa.
Otros discos destacados en el año:
Panda Bear - Person Pitch; Patti Smith - Twelve; Aesop Rock - None Shall Pass; LCD Soundsystem - Sound of Silver; Of Montreal - Hissing Fauna, Are You the Destroyer?; Devendra Barnhart - Smokey Rolls Down Thunder Canyon; Future of the Left - Curses; Tinariwen - Aman Iman; Bruce Springsteen - Magic; Carbon/Silicon - The Last Post
Recopilaciones, reediciones y similares:
-Sonic Youth - Daydream Nation (DeLuxe Edition)
-Varios - I'm Not There (OST)
-Pink Floyd - The Piper at the Gates of Down (40th Annyversary Edition)
-Varios - Block Rockin' Boots (descarga: blockrockinboots.blogspot.com)
-Counting Crows - August and Everything After (DeLuxe Edition)
Disco mexica del año:
-Niña - Punkrobot
Fiasco del año:
The Who pospuesto para la eternidad...
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