domingo, 9 de agosto de 2009

Como amigos

Hoy escuchaba uno de esos discos que le da por mezclar. De pronto entró “Like a Friend" the Pulp, uno de esas canciones que deberían traer etiqueta tipo advertencia de peligro químico, porque en cuanto les prestas un poco de atención, te pueden hacer briznas. Yo por eso he aprendido a no ponerle atención.

La primera vez que escuchó “Like a Friend” –como muchos- fue en la adptación de “Grandes Esperanzas” que Alfonso Cuarón llevó al cine. Ahí la usan para fondear una escena muy azotada en donde el pintor encarnado por Ethan Hawke sale de su departamento –muy de artista, decorado en el desorden- a buscar semiencuerado a la mamacita a la que le presta piernas Gwyneth Paltrow. Y quién no… En fin, que la combinación de elementos funcionó tan bien que fue a verla 8 veces –creo que en un lapso menor de un mes. Esas ocho veces incluyeron de todo desde moqueadas solo con un niño tendiéndole un pañuelo deshechable dos butacas más allá hasta apasionados fajes con quien acabaría siendo ¿novia? de manita más sudada de lo que aparentaban ante los demás. Muy cursi todo.

De “Like a Friend” hay dos versiones. Una, la que utilizan en la película –y en el video que verán -, rompe más roquera después de la primera parte que fondean tenuemente las guitarritas. Otra –la que se oye en el video, incluida en el b-side de algún single y en la edición “de-luxe” del This is Hardcore-, retarda la explosión y de hecho nunca la consuma por completo, con unos tambores más a la Velvet Underground, que a mi parecer responde mejor a la tensión perfecta de fragilidad y amenaza que ensaya la letra de Jarvis Cocker. Después de “Girlfriend in a Comma” de los Smiths, esta canción es reina de la claustrofobia emocional. De rabia apenas contenida en una vasija de cortesía, siempre a punto de ser rebasada, nunca desbordada. Morrissey lo resuelve con “hay veces que quisiera asesinarla pero odiaría cualquier cosa que le pasara”. La solución de Jarvis pretende ser más sutil a base de símiles que acaban transmitiendo imágenes más violentas: “el cuerpo en la cajuela”, “el tren al que nunca debí haberme subido” y, la degradación principal: “la fiesta que me hace sentir mi edad”. Ya no estoy para estos trotes. Pero esta letanía vine antecedida por la advertencia de que todo volvería a hacerlo otra vez. No, si el que por su gusto muere... Por eso tampoco están fuera de lugar las voces dobladas que le meten a la versión de la banda sonora en esta parte subrayando la ambigüedad esquizofrénica de "Like a Friend", con su carácter de rara liberación: diciendo lo que se quiere decir pero sin decirlo. Porque la amistad obliga por lo menos al respeto. Ah, con amiguitos como esos yo me andaría con cuidado. Cualquier día de estos amaneces enterrada en el patrio trasero de su casa.



No te molestes en decir lo siento.
¿Por qué no entras?
Fúmate todos mis cigarrillos –otra vez
Cada vez que no llego más lejos.
¿Cuánto tiempo lleva pasando esto?
Vamos entra de una vez
Sacúdete los pies en mis sueños.

Consumes mi tiempo,
Como una revista barata
Cuando pude haber estado aprendiendo algo
Oh, bueno, ya sabes lo que quiero decir

He hecho esto antes
Y lo haré de nuevo
Vamos, mátame ya nena
Mientras sonríes como un amigo.
Y yo vendré corriendo
Sólo para hacerlo otra vez.

Eres el último trago que nunca debí haberme tomado
Eres el cuerpo que viaja escondido en la cajuela
Eres el hábito que según parece no puedo dejar.
Eres mis secretos en la portada de cada semana.
Eres el carro que nunca debí haber comprado.
Eres el tren al que nunca debí haberme subido.
Eres la cortada que me hace ocultar la cara.
Eres la fiesta que me hace sentir mi edad.

Como en un choque que puedo ver pero no evitar.
Como un avión que me dijeron que nunca debí abordar.
Como una película tan mala que tengo que quedarme a ver el final.
Déjame decirte ya,
Que tienes suerte de que seamos amigos.

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