jueves, 25 de junio de 2009

Michael Jackson ha muerto...

Hoy por la tarde el eRRe llegó a casa e inocentemente prendió la tele para darse su baño diario de estupidez humana. Lo primero que ve es lo que parecía una ambulancia de color rojo y oye a los “pertinaces” conductores comentando que Michael Jackson viajaba en ella. Las especulaciones eran que se encontraba en estado de coma o que había muerto. Al momento de escribir esto, la segunda opción se ha confirmado.

Hace unos días, la ya famosa en este espacio Mystery Girl, le preguntaba al eRRe cuál había sido el primer disco que había comprado en su vida. Luego de mencionar los de ley para cualquier mocoso de su generación: Chabelo, Burbujas y Cri-Cri; el eRRe agregó que el primer disco que realmente había pedido que le compraran, el primer disco con el que realmente había empezado a escuchar música fue el Thriller, de Michael Jackson. Por supuesto que durante su época de trash-death-speed metalero durante la adolescencia nunca habría admitido esto. Después ya no le parecía tan mal. Eddie Vedder, el vocalista de Pearl Jam, también lo menciona como el primer disco que tuvo. No es mala compañía. Hasta el día de hoy conserva ese acetato, el Thriller es un discazo, la producción sigue sonando pasmosa, la guitarra de Eddie Van Halen en “Beat It”, “Billy Jean” hasta la fecha sigue produciéndole descargas eléctricas por toda la espina dorsal cada vez que la escucha. En aquellos ayeres no se cansaba de practicar con uno de sus primos el paso moon-walk (alegado plagio de Resortes Resortín de la Resortera), tuvo su chamarra llena de cierres como la que Michael sacaba en sus espectáculos, la primera vez que el eRRe fue consciente de la existencia de un tipo llamado Paul McCartney fue vía su dueto “Ebony and Ivory” y posteriormente con “The Girl Is Mine”, otro dueto incluido también en “Thriller”. Del video de la canción titular ya ni hablar, se cagaba de miedo cada vez que lo veía y seguro fue la fuente para las pesadillas con zombies y brujas que de niño lo acosaban constantemente. La primera educación sentimental que recibió el eRRe sin duda tuvo que ver con Michael Jackson. De alguna forma él fue el principio de todo. Gracias a Michael Jackson vinieron Springsteen y Borges y las ganas de escribir canciones acerca de rubias inalcanzables que viajaban en Ferraris rojos. “Bad” no estuvo nada mal, “Dirty Diana”, “Man In the Mirror”, “Smooth Criminal”, una colección de canciones que todavía prenden. “Leave Me Alone” ya manifestaba el principio de lo que habría de venir, un grito del “Rey del Pop” para que los medios básicamente lo dejaran de chingar. A partir de ahí todo como que se vino para abajo, los discos que siguieron ya no eran tan sólidos y Michael destacaba más por las extravagancias ficticias o reales que se publicaban acerca de él, y su constante juego a las escondidillas con la opinión pública. Entonces pasó lo de la famosa entrevista con la BBC y los juicios por pedofilia, la caída de Neverland, el bebé colgando del balcón de un cuarto de hotel, las burkas voluntariamente adoptadas por él y por sus hijos, el retiro a los Emiratos Árabes. Un Michael Jackson que ya no interesaba mucho a menos que fueras una vieja chimiscolera. Por eso cuando vino a México el eRRe no mostró interés alguno en irlo a ver, además que estaba interesado en otro tipo de música, en otros discos; aunque nunca olvidará el comentario de un profesor de Crítica de Arte en la Universidad sobre cómo Michael Jackson era un motivo para creer en la existencia de Dios: “luego de haber ido al Estadio Azteca y que me dijeran: ese puntito que ves ahí es Michael Jackson, prácticamente puedo creer en cualquier cosa”. Esa es una buena medida para entender el fenómeno de Michael Jackson, supongo que una vez que eres objeto de un acto de fe propio de los dioses, el resto del camino sólo puede ser cuesta abajo….

Ahora que en marzo había anunciado una serie de 7 conciertos (que habrían de convertirse en 50) a realizarse en la arena O2 de Londres, el eRRe sin manifestarlo demasiado se sentía complacido. Parecía una buena despedida para un cantante –un gran cantante- que nos había dado mucho a las personas que no buscamos en la música más que una buena canción que tararear, algo que nos ayude a sobrellevar los cambios en la marea de esta vida que de repente parece tan insípida. Los “pecados” parecían perdonados y todo apuntaba a una reconciliación de Michael con el gran público que en ocasiones le había dado un trato demasiado arrogante.

Ya nunca sabremos cómo esos conciertos habrían cambiado la imagen de Michael para la posteridad. Lo que sigue son unos funerales que seguramente serán monumentales, con miles (¿podrán ser millones?) de personas volcándose a las calles para rendir homenaje y llorar a quien, en nuestros tiempos tan faltos de maravilla, fue un auténtico titán. Una discusión eterna entre sus méritos musicales y sus aberraciones en la vida privada. Tal vez la pelea por su herencia. El irremediable morbo por ver qué será de la vida de sus hijos. Y, como con Elvis o Pedro Infante no faltará quien diga que todo fue un montaje y que Michael ha sido visto caminando por los montes Apalaches o por el pueblo de Real de Catorce.


El eRRe se queda con Off the Wall (incluyendo la que tal vez sea la mejor interpretación de su vida desplegando una voz frágil y al mismo tiempo más grande que el mundo en la canción tema de la película “Ben”), Thriller y Bad. Por supuesto el “We Are the World”, otra marca de generación, y las tardes en casa de su abuela, junto a su primo, imitando cada uno de los movimientos de Michael en los comerciales de Pepsi.


Y pese a todo lo que ha venido y se ha ido desde entonces… el eRRe encontrará el tiempo para derramar una pequeña lágrima por la muerte del séptimo hijo de la familia Jackson... Michael.

Por cierto, con este llegamos al post número 200 en la historia de eRRemental… No pregunten por qué, pero el eRRe siente que ahora por fin puede descansar, pues desde hace algunos días albergaba una especie de desasosiego sospechando que este momento no traería buenas noticias…

2 comentarios:

ozamo dijo...

Mirá vos R.

Iba a escribir un post sobre Mr. Jackson, pero tiene demasiadas coincidencias con el tuyo, así que mejor me lo guardo.

Me queda claro que, te guste o no, MJ marcó un estilo en todo. Qué lástima que, por lo menos para mi, después de Thriller ya nada fue igual. Yo me quedo con esa época.

Saludos para ti y para Mystery Girl.

eRRe dijo...

Ah, mi Ozamo... supongo que lo que más lamentamos de muertes como esta, es el brutal recordatorio de lo viejos que nos vamos haciendo.
Un abrazo.