Muchas cosas alabamos de Homero, pero no elogiaremos ésta... ni tampoco a Esquilo cuando dice Tetis que Apolo, cantando en sus bodas, le "vaticinó buena maternidad, hijos sin enfermedades y de larga vida. Habiéndome anunciado que los dioses velarían con amor sobre mi destino, entonó el peán, dándome valor. Y yo esperaba que la boca divina, de donde fluía el arte adivinatorio, no fuera falsa: pero el que cantaba... él mismo es el asesino de mi hijo".
Platón, La República II
En las bodas de Tetis y Peleo,
Apolo se levantó en la espléndida mesa
del banquete, y llamó bienventurados a los esposos
por el fruto que daría aquella unión.
Dijo: no habrá de ser tocado por la enfermedad
y gozará de una larga vida. -Cuando oyó esto
hondamente se alegró Tetis, porque las palabras
de Apolo, experto en profecías,
le daban seguridad para su hijo.
Y cuando Aquiles creciera, siendo gloria
de Tesalia su belleza,
Tetis recordaba las palabras del dios.
Pero un día llegaron unos ancianos con noticias
que narraban la muerte de Aquiles en Troya.
Y Tetis desgarró sus purpúreas vestiduras,
se quitó y arrojó lejos
contra el suelo sus brazaletes y sus anillos.
Y en su dolor recordó el pasado;
y preguntó qué había hecho el sabio Apolo,
dónde estaba el poeta que en el banquete
tan elocuentemente profetizase,
mientras arrebataban a su hijo en la flor de la edad.
Entonces los ancianos le respondieron que fue el mismo
Apolo quien descendiera a Troya,
y junto a los troyanos había matado a Aquiles.
miércoles, 24 de junio de 2009
"Deslealtad", Konstantino Kavafis
Un poema que el eRRe hoy quiere compartir con vosotros, todos los buenos amigos, que como el vino, pueden traicionar...
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