Ahora nadie me espera. Mis padres murieron, no tengo mujer ni hijos, soy un pistolero perdido en el desierto y la ley me busca por siete condados. Ahora nadie me espera. Dejé a una chica en San Luis, a otra en Colorado, y ambas deben estar bailando el can-can para otros hombres o dormidas en sábanas de seda con un tiro en la cabeza. Sírveme otra copa que todavía debo cabalgar otras 700 millas de aquí al próximo pueblo. En la sierra encuentras gente de raras costumbres. Padres casados con sus hijas y brujas que buscan tu sexo para curar a los guerreros enfermos. Hasta en las piedras de Stonhenge encuentran carteles poniendo precio a mi cabeza. Soy payaso de rodeo, pero uno de los buenos. Cuiden a su esposa, cuiden a su madre, cuando la bomba caiga voy a buscar mi ordenanza. Soy un hombre sin honor, pero un hombre sin grietas. Cuando topo una serpiente en mi camino, la tomo por el pescuezo y la veo en los ojos al despedirla. Allá te veo princesa, tú cargas equipaje viejo, pero yo ni maletas tengo. De veras, las apariencias engañan y el blues que silbo es demasiado viejo para que puedas seguir el ritmo. Tengo que dejarte aquí. Tengo que ir a despeñarme. Nunca conociste a un muchacho salvaje.
2 comentarios:
audio de radiohead en ojo de agua en www.rockandrollstar.wordpress.com
Anónimo, adorado; autor de tantas grandes obras en la cultura humana... Nunca veneraremos lo suficiente tu nombre.
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