The Mission UK toca este 19 de octubre en el Auditorio BB de la Ciudad de México. Formada a finales de los 80, la banda conoció el éxito gracias al toque de rock clásico que añadió al sonido gótico del momento. Las hordas de las sombras más recalcitrantes no les perdonaron el pecado de la popularidad ni lo que consideraban su traición a Sisters of Mercy. Pero el misionero mayor, Wayne Hussey, hace un ajuste de cuentas con tal percepción en su reciente libro de memorias Salad Daze y, de paso, aporta razones para no perdernos su inminente concierto.
¿La identidad secreta de Harry Potter?
Hussey nació en Bristol, en 1958, aunque siempre fue hincha del Liverpool FC. Soñaba convertirse en futbolista profesional hasta que Marc Bolan con su T. Rex se le cruzaron en la televisión y descubrió que tocar la guitarra era más fácil. Otro factor que truncó sus planes en el balompié fue una deficiencia visual detectada en la infancia que lo condenó a usar lentes por el resto de sus días. Eso lo volvió un chico taciturno e introspectivo, sólo superó el trauma años después cuando le fue revelado que podía mandarse hacer gafas oscuras con graduación, por eso las lleva puestas incluso entre las profundas penumbras del escenario.
Unos grados más abajo, en la misma primaria a la que asistió, tuvo de compañera a una tal Joanne Rowling; si les digo J. K., quizá la ubiquen mejor. Efectivamente, la creadora de Harry Potter ha manifestado que ese colegio inspiró varios personajes de sus libros, y si uno ve la foto del imberbe Wayne con los pelillos cayéndole de lado en la frente y sus redondos anteojos, la semejanza con el protagonista de las novelas despierta sospechas.
Su crianza en la fe mormona lo llevó a conocer a través de uno de los campamentos que organizaba la iglesia a otro gótico en ciernes, John Klein. El futuro guitarrista de Siouxsie & The Banshees le compraría un amplificador primero y luego una guitarra, moldeaba ya desde entonces el sonido del movimiento. Por cierto, el campamento terminó para Hussey tras provocar un incendio, ¿qué tan intencional o fortuito fue?, no lo recuerda.
De camino a las tinieblas
Una vez instalado en la ciudad del equipo de sus amores (y también de sus admirados Beatles), tuvo su primera banda en forma como guitarrista de The Ded Byrds. Más que melodías oscuras, tomaban el toro de la new-wave por los cuernos del ska. Cambiaron de nombre a The Walkie Talkies cuando grabaron un único sencillo con el cual no pasó gran cosa, pero la experiencia sirvió para ubicar a Hussey entre las caras habituales de Eric’s, el club que albergaba a bandas en ascenso del subsuelo de Liverpool y alrededores, semillero de propuestas que lograrían reconocimiento internacional como The Teardrop Explodes, Echo & the Bunnymen, The KLF o Frankie Goes to Hollywood, a estos últimos recibió la oferta de unirse, pero le pareció que con un nombre tan ridículo nunca serían exitosos.
Separados The Wallkie Talkies, pasó lo mismo con otra banda de la escena, Tontrix, y Wayne se unió a su cantante para formar Hamibi and The Dance. Su paso fue breve, pues saltaron chispas al tocar el tema de la autoría de las canciones; el vocalista pensaba que debía recibir el crédito absoluto, el resto del grupo creía que merecía una parte. Wayne se detiene en este punto para aconsejar a las bandas que empiezan: los créditos de publicación de las canciones pueden ser una fuente de mucho resentimiento, por lo que recomienda establecer porcentajes desde un principio. En The Mission, por ejemplo, el criterio es 80% por música, 20% por letra; al tratarse de un cuarteto, cada integrante recibe su 20% correspondiente por mínima -y aun inexistente- que sea su contribución musical; Wayne, al tratarse del letrista principal, recibe 40%. Hamibi and the Dance sacaría su disco Heartache en 1982 con la totalidad de los temas adjudicados a Hamibi
Los ex de Hamibi continuaron un rato desafiantemente como …and the Dance, pero a Hussey el destino lo esperaba en Pauline Murray & The Invisible Girls, una banda con miembros de los Buzzcocks y Be-Bop Deluxe originalmente planeada para acompañar a John Cooper Clarke y de la que era bajista el legendario productor Martin Hannett. Con él, mientras producían las nuevas pistas en el estudio, nuestro misionero inhaló su primera raya de cocaína, recuerda con cariño cómo torpemente tiró un poco del polvo y Hannet al rescate se puso de rodillas a escarbar los gránulos caídos en concienzudo afán de no desperdiciar. Hussey fue acreditado como coautor en el sencillo resultante, “Searching for Heaven”, que ocupó al sitio 83 de las listas del Reino Unido, primera vez que sucedía con una canción en la que hubiera estado involucrado; si la escuchan, aparte de su guitarra, se llevan de regalo un solo del Bernard Sumner, ese de Joy Division y New Order.
Fue invitado entonces a incorporarse a la banda de Pete Burns, Dave Or Alive. Con ellos grabó el EP It’s Been Hours Now y el álbum Sophisticated Boom Boom. Su salida sobrevino en parte por su propia mano, al introducir el uso de DAT en el grupo redefinió el camino irrevocablemente hacia la música electrónica y ya no tenía mucho sentido ser el guitarrista si sus partes podían cubrirse con apretar un botón. Burns, además, era muy posesivo y no le gustó enterarse de sus colaboraciones con otros músicos. Hussey escribe en Salad Daze que se les saltaron las lágrimas al enterarse de su muerte el 24 de octubre de 2016, no por el Pete Burns al que sus drásticas modificaciones corporales hicieron una celebridad, “a ese Pete no lo conocí, sino por el Pete más joven que una vez conocí y admiré tanto, al que incluso amé”. Esa noche The Mission tocó y le dedicó su canción más popular, “Tower of Strength”, una melodía cuyos orígenes rastrea hasta un corte de Sophisticated Boom Boom, “The Stranger”. Reciclar es bueno.
Hermanita de la caridad
La acusación que parte del público de Sisters of Mercy dirige hacia Wayne Hussey se basa en la suposición de que conspiró para sacar al guitarrista fundador Gary Max y, con ello, causó la debacle de la alineación que grabó el venerado primer larga duración de la agrupación. Es categórico en su defensa: “Creo que sin mi presencia la banda se habría separado antes de siquiera grabar First and Last and Always. Lo cierto es que estaba desintegrándose frente a mis ojos desde el momento en que me uní”.
El propio ideólogo y voz de las Hermanitas, Andrew Eldritch (maliciosamente apodado Von), lo contactó para trasladarse a Leeds como reemplazo del segundo guitarrista, Ben Gunn. Pambolero incorregible, Hussey anota que debió saber que su relación siempre sería conflictiva cuando supo que Eldritch apoyaba al Manchester United. El problema estaba en los hábitos del cantante: no ensayaba con los instrumentistas, y mientras Hussey, junto al bajista Craig Adams, estaban ávidos por salir de fiesta y socializar; Von, de carácter más taciturno, pasaba días a puerta cerrada. La principal diferencia consistía en la velocidad de trabajo, como hicieron evidente las sesiones para registrar First and Last and Always. La música quedó lista, pero Andrew no salía de su aislamiento, luchaba por terminar las letras y, en consecuencia, no estaba preparado para ejecutar sus tomas vocales; hasta que una madrugada grabó casi todas las canciones de un tirón, a solas con el productor David M. Allen. Complicaciones posteriores que llevaban cocinándose quién sabe cuántos años ocasionaron la salida de Gary Marx en medio de una gira.
Hussey reconoce que, si bien lo ha negado en entrevistas, probablemente ese álbum sea el mejor trabajo de todos los implicados porque cada nueva obra que cada uno ha perpetrado desde entonces acaba por ser comparada con aquel disco de 1985. “Al terminar la grabación, sentí que me había vaciado de cada onza de mi energía, de cada idea”, y admite que, años después, entendería mejor los modales y exigencias de Eldritch por situaciones similares atravesadas con The Mission.
De conformidad a los tiempos de Von, la composición del segundo álbum empezó a tardar mucho. Wayne llevó una nueva canción, “Garden of Delight”, que el mandamás cantó, pero a regañadientes, no le convencía la letra y la pieza iría a paarar en el debut de The Mission (la versión demo de Sisters la encuentran en YouTube). Harto de las tácticas de su hermético líder, Craig Adams botó el bajo en un ensayo y anunció su salida del grupo. Al día siguiente, Hussey visitó a Eldritch para informarle que también se iba y formaría una nueva banda con Adams. Von todavía le preguntó si estaría dispuesto a tocar en el próximo álbum y aceptó (esto nunca se concretó). Todo muy civilizado y amistoso para las habladurías que se tejerían . Volvieron a verse hasta pasados vario años, un amigo mutuo conspiró para dejarlos a solas, y, según relata Wayne, Andrew le confío que él “seguía siendo el mejor guitarrista que haya tenido esta banda”, y aunque no era dado a las demostraciones efusivas de afecto, Von no respingó cuando lo estrecho en fuerte abrazo.
Salad Daze termina en el rompimiento con Sisters of Mercy, por sus páginas desfilan integrantes de The Pretenders, Joy Division, XTC y The Cult, así como Courtney Love, Thom Yorke, Brad Pitt y Lemmy. Un segundo volumen, Heady Daze, que indagará de lleno en los años de The Mission, completará estas memorias con su publicación en 2023. Por lo pronto, aprovechemos la oportunidad este 19 de octubre para presenciar historia viva del llamado rock gótico en la distinguida compañía de otra insignia del género, Gene Loves Jezebel.





1 comentario:
Excelente mi eRRe lástima que no les gustó, no está tan mal escrito.
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