Pasados unos días, otros pensamientos eRRementales sobre la muerte de Antonio Vega...El eRRe debe haberse enterado de que existía un grupo llamado Nacha Pop a través de un programa de videos que conducían en canal 5 un par de chavitas -una de las cuales con los años aspiraría a convertirse en primera dama de la Nación, vía Edomex. O a lo mejor no. Igual los había escuchado en Rock 101 o Espacio 59, pero su primer recuerdo de Nacha Pop está ligado a ese programa de videítos. Dados como somos los mexicanos a la faramalla, aquí a lo que más ruido le hicimos fue si lo de Nacha era por el argot local para “nalga” o por ser el nombre de batalla que Nacho García Vega defendía en su presunta faceta drag-queen. De las dos, la segunda teoría resultó la que mejor se ajustaba a la realidad, “Nacha” era el apodo que usaba el enfurruñado Antonio Vega para molestar a Nacho cuando llegaba tarde a los ensayos, evento que al parecer ocurría muy a menudo. Fue la primera vez que el eRRe veía a un grupo burlarse sin reservas de las adolescentes conmovedoramente estúpidas que los estaban entrevistando. Algo como su particular equivalente tropicalizado de los Sex Pistols en el programa de Bill Grundy.
El video de “Vístete” los presentaba como unos mocosos dados al robo ocasional y la lujuria constante. Sobre todo a Nacho. Curioso, aunque Antonio era el compositor principal del grupo, la canción que los dio a conocer en México es del carismático Nacho. Antonio prefirió siempre ese lado discreto. Intenten recordar a Antonio en el video de “Vístete” y la imagen nunca será tan clara como la de Nacho con sus lentes oscuros intentando ligarse la primera cosa con faldas que se le cruce. Antonio no usaba lentes oscuros, prefería inclinar la cabeza para esquivar la ceguera de los reflectores, lo suyo era ese oficio, viejo como el del herrero: escribir canciones.
El momento era el típico disco que comprabas por el éxito de “Vístete” y del cual acababas enamorándote por maravillas como “Persiguiendo sombras”, “No se acaban las calles”, “Desordenada habitación”, “Asustado estoy”, “Lágrimas al suelo” –en su mayoría escritas por Antonio- y, por supuesto, ese himno nacido más grande que sí mismo, “Lucha de gigantes”. Era un disco que en efecto reflejaba la comunión de Nacho y Antonio en un momento de iluminación pop excepcional. Fue una de las producciones más finas que circularon por las grabadoras de aquel verano del ’87, durante la invasión de grupos españoles a México que tenía en los Hombres G a sus claros puntales. A Nacha Pop no les hacía falta como a los G incluir la palabra “mamón” para pasar por irreverentes, sonaba mucho más sugestivo eso de “la cremallera yo te la abroacharé”. Sus canciones eran más elaboradas, tenían más clase, venían de una cepa más rocanrolera, pues. Eran más “movida”, una consecuencia social, que “Rock en español”, el concepto comercial abanderado en los G. Algo paso con grupos como Nacha Pop, que tras este disco excepcional y "80-88", un disco “En directo” –que, de hecho, tenía muy poco “de directo”, pues fue ampliamente retocado en el estudio- emprendieron la desbandada.
Antonio emprendió una carrera en solitario que produjo un gran disco, por lo menos, “Océano de sol” y Nacho formó Rico. A ninguno de los dos les seguí mucho la pista después, como que nunca les perdoné haber dejado el gran disco que debió seguir a El momento en el reino de lo imposible. Las canciones de Nacha Pop –y particularmente ese disco, El momento- siguieron acompañando al eRRe que de vez en cuando se ponía a soñar con una reunión de Nacha Pop que al paso de los años fue pareciendo imposible. “¿Sabes qué sería buenísimo?”, se decía en los diálogos sobrados de entusiasmo que a veces emprende consigo mismo. “Un nuevo disco de Nacha Pop”, se contestaba, “es el único grupo de aquella época con el que tendría sentido una reunión”.
Hace unos meses, en una de esas rachas de obsesión que le agarran de repente con ciertas bandas, sólo comparable a las rachas de obsesión que le producen algunas mujeres y bebidas, el eRRe desenterró algunos casetes y discos de acetato y poniéndose a bucear por Internet descubrió que Nacha Pop se había reunido y estaba realizando una gira en España. Siempre dispuesto a privilegiar la señal por encima de la coincidencia, al eRRe le pareció significativo y prueba de la inexplicable red de relaciones neuronales que la música es capaz de tejer entre mentes que nunca se han conocido, separadas por kilómetros de distancia, pero vecinas en afinidad musical… ¿qué quieren? Un hombre necesita algún tipo de religión… El eRRe incluso empezó a soñar con la posibilidad de que dicha gira tocara tierra azteca. Digo, tenía sentido, ¿no? Después de España seguro que aquí fue donde Nacha Pop tuvo más éxito, aunque su continuidad discográfica se haya ido al traste. Y si los Hombres G causaron tanto desmadre con su regreso, seguro que eso los animaba… Y después de la gira, un disco, ¡sí! Por fin, un nuevo disco de Nacha Pop.
El eRRe sospechó que sus ilusiones se iban al garete al enterarse que se había publicado un dvd con doble CD registro de la gira de reunión. Pero bueno, igual lo usan para promover su gira aquí en México. Y si no vienen, pues que no vengan. Con tal que hagan el disco. ¿Qué hay del nuevo disco? En entrevistas dejaron abierta la posibilidad de… Y de lo siguiente que me entero es que Antonio va, se enferma otra vez a la voz de “he salido de otras peores” y se muere de neumonía.
En ese último dvd de Nacha Pop hay una animación antes de volver a salir al escenario con “Chica de ayer”. “ “Chica de ayer? Pero si ya le hemos tocado”, contesta la caricatura de Antonio a la caricatura de Nacho. Y así era, aunque Nacho parecía el más desenfrenado de los dos, era también el que mejor comprendía el lado del negocio, de la imagen. Aun en estos últimos conciertos Nacho es el que se ve correr de un lado a otro del escenario, tomando el micrófono a menudo para hablar con el público, a su Mick Jagger no le hacía falta un Keith Richards porque ya lo traía incorporado –después de todo también tocaba la guitarra-, así que Antonio optó por convertirse en una especie de Nick Drake, un tipo genial que intentaba volverse invisible. Hasta que finalmente se salió con la suya. Es una diferencia que se mantuvo hasta el final. Las dos últimas noticias en la página web oficial de Nacha son la muerte de Antonio y que Nacho desfilaría en el Madrid Fashion Week. Él lo extrañará más que nadie. Si juntos eran un mundo aparte, juntos eran Nacha Pop. Ahora resulta complicado ver este dvd y sacudirse el pensamiento de que todo era un plan fríamente trazado. Evitar pensar que lo que todos vimos como un regreso, Antonio siempre lo vio como una despedida, el último adiós para los amigos, los que nos mantuvimos fieles. Ahora habita tierras donde el aire se convierte en gas natural y el disco que nos quedó a deber con Nacha Pop retumbará fuerte en las paredes de nuestra imaginación.
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