lunes, 23 de junio de 2008

Explicaciones a la audiencia

Debe ser una de las historias más choteadas por las películas que pasan los sábados por la madrugada. La del suicida felizmente frustrado. El tipo se lanza de un puente, con la pierna encadenada a la piedra más pesada que encontró en el parque, sólo para descubrir que el lago no era tan profundo como pensaba y dar de frente con el cielo de los ojos de la mujer de su vida que disfruta de un solitario día de campo en la orilla con todo y mantelito de cuadros y canasta conteniendo deliciosas viandas como si hubiera estado esperándolo siempre. Eso o una cursilidad parecida estilo Sólo con tu pareja o Mientras dormías, da igual. Aunque se trata de la misma estupidez que hay en accidentes de consecuencias más lamentables. Un puñetazo dado en la mesa que no pretendía ser tan fuerte como para tirar el jarrón chino que lleva generaciones en la familia. El recargón de un idiota justo en el botón rojo de autodestrucción. La muerte de Isadora Duncan. Los pormenores son lo de menos, el caso es que eRRemental iba a desaparecer por un accidente parecido, el hecho de que esto sucediera el día del primer aniversario no entrañaba mayor misterio que la circunstancia completamente azarosa de que al estar cerca la fecha el eRRe, que por todas partes ve señales, quiso dotar al acontecimiento de algo de significado. Pero mucho cuidado que incluso una sentencia tan desaliñada como esta puede revelar la naturaleza misteriosa hasta de nuestra decisión más baladí. Fue por un accidente que eRRemental iba a terminar y un accidente fue lo que evito que pasara. Y no fue un accidente particularmente feliz. Fue un accidente en la pedestre extensión de la palabra que pasó ese día. No se preocupen, parece que nadie salió lastimado. eRRemental debía desaparecer ese día, pero ese día pasó y se fue. Ahora no tiene sentido, parece demasiado ridículo hacerlo hoy cuando quedan tantos rocanroles que contar. Un día tal vez ya no queden monedas para echar en la rocola y habrá que bajar la cortina del congal. Sólo por hoy ese día no llega. De modo que al eRRe le gustaría proponerles la misma sabia solución por la que optaron los Simpsons cuando resultó que Skinner no era Skinner y al final ya no sabían cómo solucionar el capítulo: mandemos todo a la chingada y hagamos como que nunca pasó nada.

2 comentarios:

ozamo dijo...

¡Aguante Charly y aguante el blog del R!

Un abrazo.

eRRe dijo...

Infinitamente más AGUANTE CHARLY!